Ola sangrienta en el DF

PAULINO CÁRDENAS

Por más que se diga que han sido jaurías las que han matado gente en las partes altas del cerro de la Estrella en Iztapalapa, el asunto, que se ha convertido en un escándalo mediático, más que otra cosa ha suscitado indignación entre los defensores de animales por considerar una acusación abyecta contra los perros que en una redada fueron ‘detenidos’ y llevado ante las autoridades citadinas, en tanto éstas dilucidan si  acusaban a los canes de asesinato o los exoneraban. Incluso uno de los grupos defensores de los perros detenidos marchó con una pancarta donde se leía: “YoSoy130yDog”. Lo cierto es que las bandas del crimen organizado están empezando a llegar a la capital del país con su ola de sangre. Eso es un hecho.

Cada vez son más frecuentes las ejecuciones atribuidas a bandas organizadas que se están presentando en delegaciones como Iztapalapa, Tláhuac, Iztacalco, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Alvaro Obregón y Cuauhtémoc entre otras. Solo este fin de semana se contabilizaron alrededor de una treintena de crímenes. Los hechos de sangre son también frecuentes en la zona conurbada del estado de México, sobre todo en su parte oriente, que por lo pronto alcanzó ya al municipio de Ecatepec, en donde de un momento a otro sus habitantes tendrán la presencia del Ejército en sus calles, ya que las fuerzas civiles del orden han sido rebasadas por la delincuencia.

Es bien sabido que entre los problemas más señalados que tiene tanto el estado de México como el Distrito Federal, está el de los secuestros y las extorsiones, además del robo de autos. El estado colindante con la capital del país se mantiene asaltada por una delincuencia organizada creciente, que ubica a la entidad más poblada del país en los primeros lugares por incidencia de homicidios dolosos, secuestros, violaciones y robo de vehículos. En cuanto al DF, en las postrimerías del gobierno anterior, Marcelo Ebrard se lanzó a decir que la capital de la República estaba ‘a punto’ de ser de las ciudades más seguras del mundo, lo que contrasta con el hecho de que en unas cuantas semanas se está convirtiendo en una de las entidades más inseguras del país.

Uno de los datos más preocupantes es el que se refiere a los secuestros y extorsiones cometidos en el estado de México, lo mismo que está sucediendo en el Distrito Federal, en donde el incremento de plagios ha resultado exponencial. Como suele suceder, las autoridades saldrán a dar sus propias cifras, pero todo mundo sabe que en los casos de plagios o extorsiones, rara vez los afectados de los familiares ocurren a dar parte a las autoridades. Varias bandas se dedican a esos hechos. Incluso hay policías o ex policías involucrados. El caso es que entre las propias autoridades y los mandos policiales no hay engaños y esos dos temas están considerados como ‘focos rojos’ en sus tableros de alerta. Las cifras oficiales que se dan en los informes están evidentemente maquilladas.

El problema no es de estadísticas ni de percepciones. El hecho es que la inseguridad la padecen diariamente miles de habitantes en las distintas colonias defeñas, donde la delincuencia actúa sin freno. Hay ejemplos de lo que sucede a diario en las distintas delegaciones capitalinas. Incluso Miguel Angel Mancera anunció un programa de ‘despistolización’ en varias demarcaciones, en donde la delincuencia está desatada. Uno de los hechos cotidianos de sangre se dio este fin de semana en el DF, en donde fueron encontrados los cadáveres de siete hombres entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, en distintos puntos de varias delegaciones de la capital, seis de los cuales presentaban impactos de bala y con contusiones en la cabeza.

Es cierto que tanto el estado de México como el Distrito Federal cuentan con una  complejidad urbana y social distinta a otras entidades. Sin embargo, cuando se suscitan eventos como el del Cerro de la Estrella en Iztapalapa en donde han estado apareciendo cadáveres dizque destrozados por perros, según afirman peritos, el asunto se vuelve preocupante. La gente, los citadinos que viven en el DF, ya están hartos de que les quieran ver la cara. Ya con la vergonzante medida a la que llegó la Asamblea Legislativa, de cambiar un artículo del Código Penal del DF para defender a una serie de delincuentes en potencia que actuaron como vándalos criminales y en pandilla el pasado 1 de diciembre en el Centro Histórico, manejados por las mafias izquierdozas antiPeña, tienen.

Ahora salen con el cuento de los perros asesinos. Lo que debe hacer el jefe de gobierno Miguel Angel Mancera es fajarse los pantalones, dejar de querer quedar bien con todos y entender que ya no está en campaña, y exigirle a sus áreas de inteligencia se apliquen para dar con las bandas que quieren hacer suya la capital del país. Como van las cosas, no tardan en andar por las calles de la capital del país, efectivos del Ejército en camiones militares realizando rondines por varias delegaciones capitalinas, haciéndole de policías anticrimen. Mientras tanto, habrá que seguir escuchando más cuentos de supuestos perros asesinos. O a ver con qué otra jalada le salen a los habitantes del DF. Así, los diplomáticos, por más que quieran, no podrán hablar bien de México en el extranjero.

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