Destacó más lo mediático

PAULINO CÁRDENAS

Con un discurso triunfalista pero sin sustancia, el presidente Enrique Peña Nieto habló de sus primeros 100 días de gobierno en el que dijo que él no llegó a administrar al país sino a transformarlo. Indicó que está satisfecho por los primeros logros alcanzados. Dijo que hace cien días “arrancamos con visión, fuerza y pasión. Nos hemos propuesto mover a México y la intensidad de este inicio no será pasajera, es el ritmo de trabajo que mantendrá este gobierno”. Indicó que siguen firmes los propósitos iniciales de que México se convierta en un país de paz, incluyente, con educación de calidad para todos, próspero y actor con responsabilidad global. Para alcanzar estas metas, recordó que se emprendieron 13 acciones y que su gobierno ha trabajado en ellas desde el primer día.

 Pero hasta ahora los golpes mediáticos son los que han destacado.

En vísperas de cumplirse los simbólicos primeros 100 días de gestión, el mandatario priísta había ocurrido a justificar anticipadamente que tres meses de gobierno es poco tiempo para tener un cambio. Ayer dijo que para alcanzar un México de paz, se puso en marcha una nueva política de seguridad y justicia que beneficia a todos los mexicanos y que coloca a cada ciudadano en el centro de los esfuerzos públicos.
 Pero no se ve que ya esté en marcha una estrategia innovadora que venga a mejorar las cosas que le heredó su antecesor en cuanto al problema de la inseguridad. La nueva estrategia anticrimen acaso es ‘nini’, porque ni se ve ni se siente. Y en otros rubros de la economía y de lo social, las cosas andan igual, en el ‘ya merito’.

Uno de ellos es la Cruzada contra el Hambre que no ha podido arrancar y en la que hay visos de que se incluya a estados que partciparán al próximo periodo de elecciones que habrá en 14 entidades del país en julio próximo, lo que ha empezado a ser criticado por la oposición. Como lo expresó en su discurso del domingo durante la ceremonia celebrada en el patio central de Palacio Naciona, el mandatario cifra en el Pacto por México el soporte de muchos de sus planes. Pero los pactos de gobierno no tienen palabra de honor. No son un cheque en blanco, ya que primero  se anteponen los intereses de los partidos políticos, no de los mexicanos y menos de la nación.

Los ‘logros’ tempraneros de su administración están relacionados con lo mediático, como fue el caso de la liberación de la francesa Florence Cassez por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que tanta polémica causó, así como la detención de la maestra Elba Esther Gordillo acusada de ‘lavado de dinero y crimen organizado’, hecho vinculado necesariamente a la reforma educativa que ya alcanzó rango constitucional, aunque la educación require mucho más que eso para ser de calidad. Y del sometimiento del PRI a los designios supremos, ni se diga. Con la modificación a los principios básicos de ese partido, sus legisladores podrán ir tras la aprobación del IVA a alimentos y medicinas y hacia la supuesta privatización de Pemex en el Congreso de la Unión, si las izquierdas divididas no se unen para impedirlo.

En su primer mensaje de 2013 a la nación, el presidente Peña aseguró que en su administración había comenzado una nueva etapa de renovación y de trabajo en equipo, además de una gran oportunidad para unir esfuerzos y mover a México. Habló de los cinco puntos básicos con los que comenzaría su gobierno. Si bien el primero, que supone trabajar por un México en paz para propiciar una nación incluyente y con oportunidades para todos, está en veremos, para los otros cuatro puntos las supuestas estrategias andan en lo mismo, en el limbo, como es el alcanzar un México con menos pobreza y más igualdad; mejorar las leyes y construir más escuelas para mejorar la calidad de la educación –que acaso con la reforma educativa se logre en el mediano y largo plazos–; mejorar la economía para lograr un México próspero, así como impulsar la necesidad de que los mexicanos contribuyan con el desarrollo del mundo.

“Estoy seguro de que los meses que vienen serán de optimismo, ánimo renovado y mucho trabajo”, dijo en su primer mensaje del año a la nación. Pero mientras eso no suceda, porque ciertamente es una tarea muy compleja diseñar los nuevos planes que sin duda quedarán suscritos en el Plan Nacional de Desarrrollo que estaría preparando su gobierno con la participación ciudadana, ese impulso y esa energía no será reconocida, hasta que no empiecen a ver los mexicanos que son planes incluyentes y con oportunidades para todos. Hasta entonces empezarían los reconocimientos. Por ahora solo hay expectación. Y críticas. Pero aun es temprano. Aunque haya dicho que él no llegó a administrar al país, sino a transformarlo. Discurso triunfalista, pero sin sustancia porque  no hay visos de que se estén formulando planes de fondo en mucho rubros. Es la percepción; pero tal vez porque su estilo personal de gobernar es sigiloso en ciertos asuntos torales.

Twitter:@Paulinocomenta

facebook.com/Paulinocomenta

Anuncios

Comentarios desactivados en Destacó más lo mediático

Archivado bajo Destacó más lo mediático

Los comentarios están cerrados.