Pelean cárteles políticos

PAULINO CÁRDENAS

Los pleitos del panismo y del perredismo en teoría podrían acabar beneficiando al PRI para las elecciones del próximo 7 de julio. Si bien los reflectores hasta ahora los tenía acaparado el pleito interno entre panistas cupulares de los bandos maderistas y calderonistas que desde hace días se traen una pelea a muerte por el poder y el dinero de ese partido, ahora los perredistas se contagiaron y ya empezaron también a andar a la greña, al querer Marcelo Ebrard decirle al dirigente del partido del sol azteca Jesús Zambrano lo que tiene que hacer respecto a la reforma energética, y este respondiéndole al ex jefe de gobierno capitalino de que actúa “como borracho de cantina”.

Ebrard le exigió a Zambrano convocar a un Congreso Nacional del PRD para debatir el tema de la reforma energética, porque dijo tener desconfianza que la dirigencia pudiera avalar la entrada de capital privado a Pemex en el marco del Pacto por México como parte que es el sonorense de su Consejo Rector, lo que sería el fin de ese partido. Esa declaración disgustó al perredista, señalando al ex funcionario capitalino de lanzar acusaciones sin razón en contra de su gestión al frente del partido, y sembrar cizaña.

En el caso del pleito ranchero que se traen los panistas, ha pasado un mes desde que la bancada de ese partido en el Senado se dividió, cuando Gustavo Madero, dirigente del blanquiazul, cesó al ex secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, como coordinador de la bancada panista en la Cámara alta, diviéndose en dos bandos los maderistas y los calderonistas, dando lugar a la lucha legislativa, unos por seguir ostentando el poder del PAN contra los otros que lo quieren para sí, que son los testaferros del ex presidente panista Felipe Calderón.

El asunto llegó al grado de que el pasado viernes le fue negado el acceso a sus oficinas al senador Francisco Domínguez, quien el miércoles había sido nombrado tesorero de la bancada por los 23 senadores afines a Cordero. Nadie sabe los alcances que podría tener ese pleito entre la cúpula panista en manos de Gustavo Madero y los que quieren el poder y el manejo de recursos del blanquizaul, encabezados por el ex presidente Felipe Calderón a través de su ex secretario de Hacienda.

Lo mismo empezó a suceder con los dimes y diretes en la seudoizquierda, en donde al dirigente perredista Jesús Zambrano no le gustó que Marcelo Ebrard, queriendo revivir políticamente colgándose del tema del petróleo –bandera que le quiere quitar a su mentor Andrés Manuel López Obrador–, dijo que el PRD debería abrir un debate nacional para evitar que se privatice la industria petrolera porque dijo desconfiar en la dirigencia del sol azteca, que pudiera apoyar la entrada de capital privado a Pemex en el marco del Pacto por México, lo que significaría el fin de ese partido político.

Fue cuando a través de su cuenta de Twitter, el sonorense escribió que el ex jefe de gobierno capialino ‘anda como borracho de cantina, buscando por debajo de la mesa preguntando qué me miras, para buscar pleito’. Ebrard le dijo que el debate que plantea es con Peña. Zambrano dijo que nadie ha cruzado ni una palabra en el Pacto por México, respecto a la reforma energética. Dijo que Marcelo no les va a venir a dar lecciones de confianza. ‘Cuando nosotros desde la izquierda luchábamos contra Carlos Salinas, él era el principal operador de Salinas’.

Por su parte, el titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, declaró que esos pleitos como los que hay en el PAN y en el PRD, enrarecen la política nacional, pero que en esos conflictos el Gobierno de la República ni el Pacto por México intervienen. Indicó que aunque sí empañan la imagen política en el país, no afecta el trabajo ni desmerita los acuerdos que se toman en el Consejo Rector de este instrumento de concertación.

 De esta manera, esa dependencia federal se delinda de los pleitos internos de ambos partidos.

Y todo esto sucede faltando menos de dos semanas para los comicios que habrá el 7 de julio en 14 entidades del país, en donde estará en juego la gubernatura en el caso de Baja California, en donde contederán Francisco ‘Kiko’ Vega de la Madrid por la coalición PAN-PRD-Nueva Alianza-PEBC, y Fernando Castro Trenti por la coalición integrada por el PRI, el Partido Encuentro Social, el Verde Ecologista y el Partido del Trabajo. Han habido quejas de unos y otros partidos de los consabidos trastupijes para la coacción de votos, lo que ha sucedido prácticamente en las demás entidades federativas en donde habrá elecciones.

Se cree que los pleitos internos entre los cárteles políticos panistas y perredistas, repercutirán en los resultados de los comicios de julio, por lo que el PRI cree que, como lo ha dicho en reiteradas ocasiones su dirigente César Quiroz –lo que le ha costado llamadas de atención de su jefe–, van por el ‘carro completo’, ya que ‘en términos de ‘ética polítca, creemos merecer la victoria’, es decir,  ‘no sólo ganar el número de votos, sino tener la mayor empatía entre los electores y los candidatos del PRI para que la gente se sienta satisfecha con su opción’. Habrá que ver si de veras los pleitos del panismo y del perredismo le acaban beneficiando al priísmo.

paulinocardenas.wordpress.com

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