¿Fue prudencia o miedo?

PAULINO CÁRDENAS

Si bien la detención del Z-40 ha sido una importante noticia en la guerra contra los cárteles de la droga, hay versiones que buscan echar abajo el mérito de la Marina mexicana ya que ha trascendido que la DEA tuvo mucho más que ver con esa aprehensión. Al menos el gobierno mexicano  dio a conocer la noticia como producto de un trabajo coordinado de las instancias de la seguridad del país, aunque después que lo había hecho un diario estadounidense, el Dallas Morning News, el lunes por la tarde. El gobierno mexicano la dio a conocer hasta la noche del lunes. Pero eso no es novedad. Lo que llamó la atención fue que el capo fue presentado en video y sin esposas. ¿Fue por prudencia o por miedo? El detenido promovió cuatro amparos contra la PGR para evitar maltratos. Quiere un proceso justo, pese a que se sabe de sobra que es un delincuente sanguinario.

El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, explicó por qué no fue necesario esposar al delincuente. Le dijo a Joaquín López Dóriga que cuando no hay necesidad de excesos ‘hemos tomado la decisión de ser respetuosos de los derechos de cada quien”. Se dice que fue atrapado sin que hubiera ni un disparo y sin que haya sufrido un rasguño, por aquello de los Derechos Humanos, pese a que Miguel Ángel Treviño Morales se le atribuye la autoría intelectual y material de cientos de muertes horrendas contra gente inocente. Otro intento de conflictuar el caso, es que ha trascendido que en la detención gran parte del mérito fue de los agentes norteamericanos, que supieron que trataba de dirogirse a Texas a ver a un hijo recién nacido. Incluso se dijo que el capo quiso escapar y su aprehesión no fue tan tersa.

Lo que no tuvo vuelta de hoja fue el reconocimiento de Washington de la detención del Z-40, ya que a Obama no le quedó más remedio que darle el crédito al gobierno de Peña Nieto, aunque no dijo que parte de ese operativo estuvo a cargo, como se afirma, de la Drug Enforcement Administration (DEA por sus siglas en inglés; en español: Administración de Cumplimiento de Leyes sobre las Drogas). Agentes de esa dependencia norteamericana habían monitoreado durante semanas y meses los movimientos de Treviño Morales, hasta que se fijó el momento de su detención por parte de elementos de elite de la Secretaría de Marina-Armada de México, dependencia gubernamental con la que por cierto ha preferido trabajar la DEA desde el sexenio pasado, dejando de lado al Ejército mexicano que se supone que para eso está también. La cooperación bilateral en materia anticrimen aún no está afinada.

El pasado jueves 11, el gobierno mexicano había anunciado que el número de homicidios relacionados con el crimen organizado había caído un 18 por ciento en los primeros siete meses de la presidencia de Enrique Peña Nieto (diciembre 2012-junio 2013) respecto del mismo periodo del año anterior, pasando de 8,631 muertes a 7,110. ¿Menos muertos igual a menos violencia? El dato, en apariencia positivo, no marcaba de hecho una tendencia en opinión de los expertos en seguridad, que enfatizan que el verdadero cambio ha estado en la nueva manera de comunicación sobre la violencia de la nueva administración priísta. A sabiendas de esa información, el viernes 12 el gobierno de Washington, a través del Departamento de Estado, emitió una alerta de viaje a México, ante el problema de inseguridad que vive el país a causa de las organizaciones del crimen trasnacionales, que protagonizan una “violenta lucha por el control de las rutas del narcotráfico”. Con eso Washington le mojó la pólvora al anuncio del gobierno mexicano.

La advertencia de viaje a México que emitió el Departamento de Estado a sus connacionales el viernes pasado, señala que “las organizaciones criminales trasnacionales están implicadas en una violenta lucha para controlar las rutas del tráfico de drogas y otras actividades criminales. El crimen y la violencia son problemas serios y pueden ocurrir en cualquier parte”. Añadía que el gobierno de México hace un “esfuerzo considerable” para proteger a los ciudadanos estadounidenses y otros visitantes en los principales destinos turísticos, y “no hay evidencia de que las organizaciones criminales trasnacionales dirijan sus ataques a visitantes y residentes estadounidenses en base a su nacionalidad”. Aún así la alerta se envió. Incluso tiene alcance esta vez para sus funcionarios de gobierno que están en México o que tienen que transitar por nuestro territorio.

La lectura de esa advertencia de viaje es que, no porque haya sido capturado el Z-40, quiere decir que en México se acabó lo más temido de los cárteles del narcotáfico. Para nada. Eso lo sabe el gobierno de Enrique Peña Nieto. De ahí que, no obstante autoreconocer su gobierno de que lo del famoso capo fue un golpe del alto impacto, elogiado incluso por Barack Obama, el crimen organizado y la violencia siguen siendo problemas serios para México. Lo malo es que el diario estadunidense Dallas Morning News le ganó el paso al anuncio en México de la detención del líder de Los Zetas. Y lo soprendente fue que el anuncio del capo fue presentado en video caminando por las instalaciones de la SEIDO, sin esposas, ‘ya que primero están sus derechos humanos’. ¿Fue por prudencia o por miedo? De cualquier forma el capo ha promovido cuatro amparos en contra de la PGR ‘para evitar maltratos’ durante su proceso. Hasta ahora EU no ha pedido su extradición.

paulinocardenas.wordpress.com

 

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