El riesgo para el gobierno

PAULINO CÁRDENAS

Haya sido o no un arreglo la detención del Z-40, Migue Ángel Treviño Morales, para el gobierno federal tenerlo en prisión se trata de un enorme reto. Haberlo dejado vivo y ahora encarcelado es un alto riesgo que corre, ya que es capaz de todo para no estar preso. Tiene aliados entre los suyos y en los gobiernos donde ha venido operando, así como en los altos mandos del Ejército y en la propia Armada de México. Algunas opiniones señalan que su detención podría provocar reacciones que tendría como víctimas a gente importante, lo cual como es lógico sacudiría estrepitosamente a la población mexicana. Otros, como el propio gobierno, dicen que no, que nada sucederá. Se cree que desde el penal de Almoyola el líder de Los Zetas seguiría operando junto con su hermano Omar, quien se afirma ya tomó las riendas de esa organización criminal.

Y es obvio, como dicen los expertos, que vale más vivo que muerto, recordando que la misma Armada de México había ultimado con una impresionante lluvia de plomo a Marcos Arturo Beltrán Leyva, alias “El Barbas”, uno de los narcos más temidos del cártel de Sinaloa, quien pagó con su vida resistirse a ser aprehendido la noche del miércoles 16 de diciembre del 2009, en el lujoso complejo residencial denominado ‘Altitude’ de la Colonia Lomas de la Selva, de Cuernavaca, Morelos. Ya muerto nada se pudo saber de todo lo que pudo haber confesado si hubiese sido dejado con vida, cosa que sí sucedió con el Z-40. El hecho de llevar al líder de Los Zetas a un penal de alta seguridad como el del Altiplano, no es garantía de nada y sí se trata de un gran riesgo.

Solo hay que recordar el caso de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, quien se apoderó del mando del penal de Puente Grande junto con su compadre Héctor ‘El Güero’ Palma y Arturo Martínez Herrera alias ‘El Texas’, de donde, cuenta la leyenda urbana hasta ahora no corregida, salían y entraban como Juan por su casa, hasta que el cambio de mandos al arranque del sexenio de Vicente Fox, dicen que lo sorprendió fuera del penal, y cuando pasaron lista se dieron cuenta de su ausencia y inventando las autoridades el 19 de enero de 2001 el cuento de que se había fugado escapando en un carrito de lavandería. El Chapo, su compadre ‘El Güero’ Palma y ‘El Texas’ sometían a los prisioneros y sobornaban a los custodios.

Por ello hay quienes afirman que al gobierno más le valdría acceder a la extradición que no tardará en solicitar Estados Unidos para que sea juzgado en el vecino por acusaciones de tráfico de drogas, lavado de dinero y atroces crímenes, antes que el Z-40, como Hulk, enfurezca. Una pista de la alta peligrosidad latente de tenerlo vivo en la cárcel del Altiplano, la da el reportaje realizado por Sanjuana Martínez para el periódico La Jornada, quien hace una semblanza de Anáhuac, Nuevo León, el lugar que ha sido cuna, centro de adiestramiento y santuario de Los Zetas, en donde un comerciante entrevistado por la reportera declaró: ¿Creen que metiéndolo en la cárcel se termina el problema? Esto no se acaba. Detienen 20 y salen 200, es como un hormiguero. Aquí estamos nosotros para dar fe”.

Señala el reportaje que por los alrededores han capturado o abatido a importantes responsables de esta organización criminal, como Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca; Salvador Alfonso Martínez, La Ardilla; Cristóbal Flores López, El Golón, y otros de los 23 zetas fundadores. Indica que la última detención de una célula la hizo la Marina cuando capturó a 19 integrantes en un rancho de la carretera a Colombia, en este municipio ubicado a 200 kilómetros de Monterrey. “Aquí está el nido, la mera mata, el semillero; el escondite, pues”, le dice a la reportera Ramón Garza, un antiguo taxista del pueblo.

“El Z-40 por aquí se paseaba tan tranquilo sin hacer problemas. Dicen que tiene un rancho por la laguna Salinillas, al rato lo vemos otra vez por aquí. Allí están la mujer y los hijos, también la mujer de ‘La Barbie’, refiriéndose a Édgar Valdés Villarreal, arrestado el 30 de agosto de 2010”. Y señalan que la madrugada del lunes 15, cuando dicen las autoridades que un comando de la Armada de México lo atrapó, “nadie escuchó el helicóptero que los marinos usaron para detener la camioneta pick-up en que viajaba con sus dos escoltas, Abdón Federico Rodríguez García y Ernesto Reyes García, también detenidos sin disparar un tiro.

Tampoco vieron el dron (avión no tripulado) propiedad de las agencias estadunidenses que, según la Marina, fue utilizado para detectar el traslado del capo mediante sofisticados equipos de intercepción telefónica denominados Finfisher/Finspy y Hunter Punta Tracking/Locksys. Esto es lo que al especialista en narcocrimen Edgardo Buscaglia ‘no le checa’ de la detención del Z-40, como lo expresó el viernes para la primera edición de MVS, por lo que aduce que la misma pudo ser pactada con el gobierno, es decir que pudo haberse entregado a cambio de información. Como sea, el caso es que tener vivo en un penal de Almoloya al líder de Los Zetas es un peligro latente para el gobierno de Enrique Peña Nieto. Ojalá, como augura, todo esté bajo control.

paulinocardenas.wordpress.com

Anuncios

Comentarios desactivados en El riesgo para el gobierno

Archivado bajo El riesgo para el gobierno

Los comentarios están cerrados.