¿Cuál plan de seguridad?

PAULINO CÁRDENAS

Legisladores del PRI, PRD y PAN han pedido la comparecencia de los mandos de la Comisión Nacional de Seguridad, para que expliquen qué está sucediendo en Michoacán con el plan de seguridad tan cacareado desde que inició el sexenio, y que obviamente ha sido un fracaso. El hecho es que a los seis ataques registrados el martes, se sumó otro más ayer miércoles lo que ha propiciado que parte de ese estado de la República se convierta en una zona de guerra. El martes hubo dos elementos de la División de Fuerzas Federales muertos y 15 heridos, así como 20 presuntos criminales ultimados. Ayer, en otra emboscada que se registró en el municipio de Aquila, en Tierra Caliente, Michoacán, hubo 4 muertos más. Es decir un total de 26 muertos en dos días. Se dice que esos ataques son ‘por desesperación’ del narco. Declaraciones banales con los que se quiere minimizar la gravedad del asunto.

Y en Guerrero la semana pasada también hubo otra emboscada, en donde cayeron muertos tres efectivos federales en la carretera Morelia-Lázaro Cárdenas. En este último caso, un comando de civiles armados con rifles AK-47, AR-15 y un Barret calibre 50, dejó a tres efectivos federales muertos, cinco más lesionados por los disparos y cuatro camionetas de la PF baleadas. La emboscada se registró sobre la autopista Siglo 21, en el tramo carretero Las Cañas-Feliciano, a escasos dos kilómetros de la caseta Las Cañas. Mismo modus operandi. Al parecer son los mismos grupos armados. Los ataques sorpresivos armados tienen la característica de las incursiones guerrilleras que llevan a cabo grupos rebeldes adiestrados ex profeso para enfrentarse con el enemigo.

El esquema parecen más sucesos terroristas que otra cosa, entiendo esta apreciación con que con estas incursiones civiles armadas lo que buscan es causar terror entre la población. La movilización del Ejército, la Marina por aire y por tierra, junto con elementos de la Policía Federal en Michoacán han colocado a la ciudadanía en una encrucijada, por el ambiente de guerra que se está viviendo en varios municipios de esa entidad federativa. El éxodo de mucha gente ha comenzado para evitar quedar en medio del fuego cruzado. Las sopresivas emboscadas son un mal síntoma de la situación, sobre todo que hasta ahora han sido siete entre el martes y ayer miércoles. Las autoridades insisten en que esos encuentros armados son entre los distintos grupos delincuenciales que buscan imponer su ley territorialmente. Pero hay dudas de ello.

De hecho las propias autoridades dicen ignorar de qué grupos se trata esa supuesta rebatiña. Los lugareños señalan que podría tratarse de una lucha entre los cárteles Jalisco Nueva Generación y los Caballeros Templarios. Otros dicen que son Los Zetas que han comenzado a responderle al gobierno federal por la detención de su líder el Z-40, Miguel Ángel Treviño Morales, con esas incursiones armadas y matanzas y que esto es solo el principio de una serie de sucesos cruentos que vendrán. Mucha gente se pregunta, ¿qué está pasando con el plan de seguridad y los famosos servicios de ‘inteligencia’ gubernamental? ¿De veras existen? Por tanto derramamiento de sangre en los últimos días, la noticia de la detención del Z-40 acabó apabullada.

Pero lo más grave es que tanto gente común y corriente como efectivos de la Policía Federal y miembros del Ejército y la Marina, han sufrido arteros ataques de la delincuencia armada en varios estados de la República en cruentos enfrentamientos. Lo mismo que sucedió en Michoacán el lunes con la matanza de cinco civiles en Los Reyes, y las emboscadas del martes y miércoles, aconteció hace unos días en el poblado de La Unión, en el estado de Guerrero, en donde también fueron emboscados agentes de la Policía Federal el pasado jueves 18, donde murieron tres efectivos federales.

Tan es banal  es esa afirmación de que ‘es por desesperación’ los ataques de los grupos civiles armados, que ni siquiera las autoridades saben de qué grupos se trata los que han emboscado a los elementos de la policía federal y militares y marinos en la entidad michoacana y guerrerense, acciones que están empleando tácticas guerrilleras como si se tratara de grupos rebeldes armados. Lo preocupante es que esos hechos se vienen repitiendo sin que la inteligencia gubernamental ni militar detecte anticipadamente los planes de ataques de lo que las autoridades creen qie son grupos de sicarios al servicio de los capos de la droga, pero que tienen el típico sello de incursiones de grupos guerrilleros.

Ojalá que la percepción de los integrantes de la Comisión Nacional de Seguridad no sea la simplista del no pasa nada y  que solo son hechos efímeros y aislados. Es obvio que lo sucedido el pasado día 18 en La Unión, Guerrero y los días 22, 23 y 24 en la zona de Tierra Caliente michoacana hasta el puerto de Lázaro Cárdenas, es algo bastante serio y sin precedente en años. Esas incursiones armadas sorpresivas parecen de grupos armados que utilizan tácticas guerrilleras. Esos grupos no están actuando ‘por desesperación’. Mejor habría que preguntarse si no son grupos rebeldes, ya que por el tipo de armas y por las tácticas guerrilleras que utilizan parecen serlo.

paulinocardenas.wordpress.com

 

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