García Luna; Caro; Don Neto

PAULINO CÁRDENAS

Quiérase o no, el protagonismo, las necedades y las pifias jurídicas cometidas por Genaro García Luna en el caso Cassez, le allanaron el camino al sinaloense Rafael Caro Quintero para que sus abogados lograran su libertad la madrugada del pasado viernes, ‘por violaciones al debido proceso’. El caso es que el siguiente podría ser Ernesto Fonseca Carrillo alias Don Neto, y enseguida el padrino de Caro en las lides delincuenciales, Miguel Ángel Félix Gallardo. Esto preocupa al gobierno de Washington, mientras que el de México no ha podido reaccionar debido al shock que le produjo la sorpresiva determinación de un panel de tres jueces de Jalisco que ordenó la liberación inmediata de Caro Quintero, por razones de procedimiento después de 28 años tras las rejas, arguyendo que debió ser procesado en un tribunal estatal en vez de federal. EU podría pedir la extradición de Caro, pero nadie sabe dónde está.

Los tres narcotraficantes mexicanos fueron acusados del asesinato en 1985 del agente antidrogas estadounidense, Enrique Camarena Salazar. Los tres han estado presos en el penal de Puente Grande, Jalisco La libertad la alcanzó Caro Quintero por ‘violaciones al debido proceso’, mismos por los que alcanzó su libertad la ciudadana francesa Florence Cassez, por órdenes de la Suprema Corte de Justica de la Nación, cuya culpa fue la prepotencia del entonces titular de la AFI, García Luna, por obligar a la francesa a simular su captura, un día después de ocurrida, para que Televisa tuviera imagen del operativo en el que la extranjera fue presentada como capturada in fraganti. Además, quien acabó siendo el secretario de Seguridad Pública federal con Felipe Calderón y consentido del pasado régimen no le respetó sus derechos fundamentales a la francesa.

Ella pagaba una condena por 60 años acusada de secuestro y asociación delictuosa y quedó en libertad en enero pasado al argumentar los Ministros precisamente que hubo violaciones al debido proceso. En diciembre de 2005, García Luna, obligó a la francesa a simular para la televisión, el operativo en el que supuestamente fue presentada como capturada in fraganti. La defensa de Cassez argumentó ante los tribunales que García Luna y otros funcionarios “pasaron por pasar alto los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos”. Los ministros de la Suprema Corte, en una segunda vuelta de análisis jurídico, ordenaron la libertad de la ciudadan francesa por ‘violaciones al debido proceso’.

Por cierto que a raiz de la liberación de Cassez y tras constatar las irregularidades cometidas durante su captura en 2005, el pasado 14 de marzo la Comisión Nacional de Derechos Humanos anunció que presentaría una denuncia penal contra el entonces titular de la Agencia Federal de Investigaciones, Genaro García Luna, así como contra varios mandos, uniformados y agentes del Ministerio Público federal. La simulación del operativo escenificado para las cámaras de Televisa, así como otras “omisiones” que viciaron el procedimiento penal respectivo, lo que trascendió en la liberación de Florence Cassez. Ello se ha convertido de hecho en jurisprudencia y por ello podrían seguir saliendo de la cárcel, criminales de alta peligrosidad.

Esta situación empieza a descomponer más de la cuenta la tensa relación que había desde el inicio del sexenio, entre los gobiernos de México y Estados Unidos, en materia de inseguridad y de lucha contra los cárteles de la droga. Las nuevas reglas no escritas impuestas por Peña Nieto en la relación bilateral anticrimen, anunciado que a partir de su administración habría solo una ventanilla para los asuntos vinculados con la guerra contra el narcotráfico, la cual quedaría ubicada en la Secretaría de Gobernación, sacó de sus casillas a muchos jefes opertativos de áreas anrtinarcóticos norteamericanas, cuyos agentes se desplazaban en territorio mexicano como Juan por su casa. Eso al parecer terminó.

Luego vino el asunto del espionaje que dio a conocer al mundo Edward Snowden, fisgoneo del gobierno de Washington que incluye a México entre otros muchos países ‘amigos’ y ‘aliados’, tema en el cual no ha habido una respuesta diplomática contundente por parte de la administración peñanietista, aunque se sabe que hay malestar por esa atribución unilateral de la Agencia Nacional de Seguridad, que obviamente recibe órdenes del Departamento de Estado norteamericano. La sicosis que sigue sin poder superar el gobierno de Oabama por temor a nuevos ataques de Al Qaeda y de Hezbolá, las dos organizaciones extremistas islámicas que se a han sentenciado a EU –la primera creada por Osama Bin Laden–, ha llevado a extremar precauciones, incluido el espionaje mundial con nuevas tecnologías cibernéticas, para evitar actos terroristas.

Y ahora surge el caso de la liberación de criminales mexicanos vinculados con las mafias del narco, por pifias jurídicas. Si por su afán protagónico y “otras omisiones” cometidas por García Luna, quedó viciado el procedimiento penal de Florence Cassez, como muchos ya lo anticipaban, los abogados de otros peligrosos capos comenzarán a seguir el mismo caminito de ‘violaciones al debido proceso’. Esto empieza a meter en un serio predicamento al gobierno de Peña Nieto ante el de su homólogo Barack Obama, ya que allá esos mafiosos también deben cuentas. Solo que nadie sabe donde los hallarían, como es el caso de Caro Quintero del que nadie sabe dónde está después de haber sido liberado la madrugada del pasado viernes.

paulinocardenas.wordpress.com

Anuncios

Comentarios desactivados en García Luna; Caro; Don Neto

Archivado bajo García Luna; Caro; Don Neto

Los comentarios están cerrados.