Está a prueba el Pacto

PAULNO CÁRDENAS

El anuncio hecho por el presidente Peña Nieto de la iniciativa de reforma energética, ha empezado a poner a prueba al Pacto por México y a partir de ahora se sabrá de qué está hecho, a ver si pasa la prueba de subsistir, sobre todo en armonía, una vez que se confronten en su seno los criterios de cada partido político ahí representado, respecto de cada una de las propuestas que irán al Senado de la República con miras a reactivar a la industria petrolera. En ese foro de discusiones, que se ha configurado como el tamiz previo para discutir las reformas que ha enviado el Ejecutivo federal al Legislativo, cada dirigencia de partido expondrá su postura en torno a sus propias propuestas de reforma, en las que hay disparidad de criterios de si deben modificarse o no algunos artículos de la Constitución, para reactivar a la industria petrolera.

La iniciativa del mandatario priísta apunta a lograr la modernización de esa industria a través de ‘contratos de utilidad repartida’, sin que eso signifique privatizar ni comprometer la riqueza de los hidrocarburos que sigue siendo de los mexicanos, según empieza a repetirse en una aturdidora campaña de medios diseñada para el gobierno. El PAN, en voz de su dirigente Gustavo Madero, ha planteado abrir completamente la privatización de la industria petrolera y se permita la llegada de inversionistas y capital nacional y extranjero, en todas las áreas de Pemex y sus subsidiarias, planteando un esquema de contratos de producción compartida. El PRD por su parte señala que su propuesta será sí, de modernización de la industria energética, pero sin modificar ningún artículo de la Constitución.

Jesús Zambrano, líder nacional del izquierdista PRD, ha señalado que la propuesta de reforma de su partido tiene “toda una esencia privatizadora”. Criticó a Peña Nieto y dijo que para hacer los cambios que propone, no es necesario cambiar la Constitución. “Si dicen que no quieren privatizar, entonces ¿para qué modificar la Constitución?, se pregunta. La dirigencia de Acción Nacional había presentado antes que nadie su propuesta de reforma hace más de una semana, en la que de plano proponía abrir de patitas a la industria petrolera para que le metieran las empresas interesadas el capital que quisieran, con tal de sacarla adelante del supuesto declive en que está. Al respecto, Andrés Manuel López Obrador ha señalado que Pemex no está en quiebra.

El tabasqueño criticó la postura del PRI y el PAN al querer entregar el petróleo a los extranjeros: “Para eso quieren modificar el artículo 27”.  Aseguró que de llegarse a aprobar la privatización directa o simulada, sería terrible para la economía  “porque los extranjeros se llevarían la renta petrolera, las ganancias” y esto dejaría al país sin presupuesto para “educación, salud y desarrollo, se agravaría más la crisis económica y social”. Dijo que por las enormes utilidades que deja el petróleo, es “una gran tentación el petróleo” para las empresas extranjeras, con la complacencia de autoridades “muy entreguistas” explicó. E insistió en señalar: “quien entrega los recursos naturales del país a extranjeros, es traidor a la patria”.

Por cierto el ex candidato presidencial de las izquierdas le puso cuatro condiciones al PRD para que puedan ir juntos a la lucha por la defensa de la industria petrolera nacional. Primero, que el PRD se salga del Pacto por México; segundo, que los dirigentes de este partido manifiesten públicamente, “con mucha claridad y sin medias tintas” que no están de acuerdo con la reforma al artículo 27constitucional; tercero, que digan que no están de acuerdo y no permitirán la privatización del petróleo, y cuarto, que no van a aceptar los aumentos de impuestos. “Si no es así, no hay problema, que sigan su camino; es mejor ir solos que ir con quienes no tienen la firmeza suficiente para oponerse a esos propósitos del Gobierno Federal”, añadió.

Cierto es que para aprobar los cambios en la Constitución que propne Peña Nieto y el PAN, será suficiente que ambos paertidos se alíen en las dos cámaras del Congreso para sacar la reforma energética adelante, ya que sus legisladores suman tres cuartas partes de los votos necesarios para modificarla. Sin embargo, los primeros escarceos comenzarán en el seno del Pacto por México. Un punto que  pudiera ser moned de cambio en las discuciones entre la dirigencia albiazul y la representación del partido en el poder, es la insistencia panista que busca eliminar la participación del Sindicato de Trabajadores Petroleros, en el Consejo de Administración de Pemex, lo que de entrada fue rechazado por el líder sindical, Carlos Romero Deschamps.

Incluso dijo que la propuesta de Peña Nieto es positiva pero que sus agremiados deben conocer a fondo el texto enviado al Congreso de la Unión para fijar su postura al respecto. “Lo que sea bien para México, lo será para todos”, comentó a los medios al final del acto de presentación celebrado en el Auditorio López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos, en la que estuvo presente ocupando la primera fila, y en donde por cierto surgieron rumores sobre su persona. La noche del lunes Peña Nieto reiteró en un mensaje en cadena nacional, que su iniciativa permitirá la inversión privada limitada y que los hidrocarburos del subsuelo mexicano son propiedad de la nación. Mientras tanto habrá que ver si el Pacto por México resiste los embates que habrá en su seno por las discusiones que vienen en torno a esa reforma o acaba por disolverse.

paulinocardenas.wordpress.com

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