Ganaron los privatizadores

PAULINO CÁRDENAS

La expropiación petrolera de don Lázaro pasó a la historia. Se da por hecho que los emporios petroleros extranjeros podrán venir a extraer crudo mexicano y comercializarlo sin mayores problemas. El presidente Peña Nieto se salió con la suya y a como pudieron sus negociadores en el Legislativo, les ganó la batalla a quienes se oponían a que pasara la reforma energética, no solo como la había enviado al Congreso, sino corregida y aumentada a propuesta de su aliado el PAN, que con el PRI y el Partido Verde y el de Nueva Alianza, sumaron sus votos para aprobar la iniciativa, por encima de que si hubo o no violaciones al reglamento interno.

De esta manera, los privatizadores se alzaron con la victoria legislativa el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe como lo había predicho Andrés Manuel López Obrador. Por parte de la oposición hubo berrinches, insultos, connatos de bronca y hasta un encuerado al final de la azarosa jornada, pero ganaron la guerra legislativa quienes están por la privatización de la industria petrolera. Por lo pronto ese golpe legislativo o une a las izquierdas o acabará siendo demoldedor para las tribus, lo que Morena podría aprovechar para su hasta ahora solitaria causa.

En la Cámara de Diputados, sesionando en una sede alterna obligados por la oposición que tomaron el salón principal de San Lázaro, con 354 votos a favor y 134 en contra, los legisladores aprobaron en lo general el paquete de reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución para abrir los sectores petrolero y eléctrico a la participación de inversiones privadas bajo esquemas de rentas compartidas y licencias. Fue hasta ayer, después de las 13 horas, luego de un debate de casi 20 horas y en un auditorio alterno al Salón de Sesiones, que el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y lo particular la reforma energética que modifica la Constitución Política para permitir la entrada de capital privado al sector.

Después de ser aprobada, la llamada ‘madre de todas las reformas’ pasará a hacer su recorrido por los congresos locales para que, una vez que obtenga la aprobación de la mitad más uno en el Legislativo en los estados de la República, alcance formalmente el rango  constitucional. Pero la oposición dice que no se dará por vencida. A partir de ahora vienen las protestas con más fuerza, mejor organizadas y más participativas por parte de las izquierdas que andan como queriendo unirse para tratar de que en 2015 se lleve a cabo una consulta popular abierta con la pretensión de derogar los cambios constitucionales de la mentada reforma petrolera.

Esa manifestaciones en contra sucederán en las calles y avenidas del Distrito Federal y en otras capitales del interior del país, se supone que con gente que milita en el PRD, Movimiento Ciudadano y PT, además del Movimiento Regeneración Nacional para hacer una alianza que sería obligada si quiere tener peso político. La otra condicionante es que los dirigentes y líderes de izquierda operen juntos una estrategia común de lucha, para que tenga repercusión y alcance nacional la protesta contra la privatización de la industria petrolera, cuyo fragor por lograrlo se empatará con las elecciones intermedias de 2015.

Antes se tendrá que definir, primero si Morena se convierte en partido y empieza a caminar por su centa rumbo al 2018 o si de plano Andrés Manuel López Obrador opta por dejarle libre el camino a otro candidato de las izquierdas que muchos creen que podría ser Marcelo Ebrard Casaubón; la otra es que el PRD en el primer tercio del año próximo tendrá que elegir nuevo dirigente y el ex jefe de gobierno capitalino busca serlo, para tener una plataforma sólida  de lanzamiento a la candidatura presidencial, cosa que muchos dudan que pudiera darse ya que hay otros aspirantes para suceder el año próximo a Jesús Zambrano en la dirigencia del partido del sol azteca.

Esos ‘detalles’ son los que pudieran evitar que las izquierdas se unan y luchen juntas contra la reforma energética que acaba de ser aprobado en la Cámara de Diputados.  Si se siguen anteponiendo los recelos y las divisiones entre los dirigentes y líderes, y las propias tribues, esa alianza habrá sido un fracaso anunciado. Por lo pronto, Jesús Zambrano dirigente del PRD, anunció que el plan contra ‘la madres de todas las reformas’ incluirá la creación de un frente común de grupos de izquierda, organizar moviizaciones de manera permanente e interponer recursos legales ante la Suprema Corte de Justicia, además de la consulta popular que sería hasta 2015 en la misma fecha de las elecciones intermedias.

Llamó a simpatizantes y dirigentes del partido a ‘no bajar la guardia’, ya que la lucha en defensa de los energéticos no será de unos días, sino que se espera sea una lucha de muchos años. Anunció que ya había iniciado contacto con los dirigentes de otras fuerzas políticas y grupos sindicales del país, y que el 31 de octubre de 2014 pudiera concretarse ‘un gran movimiento’ con las fuerzas progresistas en defensa de Pemex y el sector energético en general. Lo que habría que ver es si de veras el PRD sale del Pacto por México o por conveniencia personal Zambrano sigue haciéndole el caldo gordo al gobierno de Peña Nieto hasta que sea relevado en la dirigencia de su partido.

Por lo pronto ese golpe legislativo, o une a las izquierdas o acabará siendo demoldedor para las tribus, lo que Morena podría aprovechar para su hasta ahora solitaria causa. Sin embargo, todos coinciden en que sin el activismo de López Obrador –quien habrá de disminuir su presencia física durante al menos unas cuatro o cinco semanas más a causa de su convalecencia después de supercar el infarto que lo sacó de la jugada política–, y sin el empuje decidido del líder moral del PRD, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, las intenciones de las izquierdas divididas podrían fracasar en su intento de aliarse en contra de la aprobada reforma energética.

http://www.paulinocardenas.wordpress.com

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