Jesús Reyna ¿testigo protegido?

PAULINO CÁRDENAS

La detención el pasado viernes del ‘ex’ secretario de Gobierno de Michoacán, Jesús Reyna, quedó un tanto en el limbo. Se saben pocos detalles sobre su aprehensión por parte de agentes de la PGR, la cual habría sido entre las dos y las cuatro de la tarde, luego de que participó en una reunión en Morelia. Se supone que su aprehensión fue por vínculos con el crimen organizado, es decir, con los Caballeros Templarios a quienes se dice que protegía. Llama la atención que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, al dar a conocer la noticia, se refirió a Reyna como ‘ex secretario de Gobierno’, y más aún cuando afirmó que el gobernador Fausto Vallejo ‘no está de ninguna manera siendo investigado’. Hay quienes creen que  Reyna pudiera quedar en calidad de ‘testigo protegido’, para saber cómo está compuesta la red de complicidades entre templarios, el gobierno michoacano, otros sectores e incluso otros cárteles.

Ha trascendido de fuentes ministeriales que Reyna estuvo al menos en dos ocasiones reunido con Nazario Moreno alias ‘El Chayo’ y con Servando Gómez alias ‘La Tuta’, con quienes al parecer tenía relación desde que quiso aspirar a ser gobernador por el PRI en las elecciones de 2007, las cuales ganó Leonel Godoy, que vino a sustituir a Lázaro Cárdenas Batel, ambos del PRD. Se afirma que Reyna fue el vínculo del gobierno de Vallejo con el ex gobernador Godoy Rangel, luego de que al inicio del gobierno priísta quiso aplicar una ‘cacería de brujas’ al saliente gobierno perredista. El asunto se puso tenso. Unos meses después de iniciada la administración de Vallejo, en septiembre de 2012 el ex gobernador Godoy Rangel advirtió que en cuanto el gobernador priísta hiciera alguna imputación en contra de funcionarios de la anterior administración estatal, se procedería legalmente e incluso se podrían interponer denuncias por difamación.

El perredista refrendó que todos los señalamientos que venía haciendo Fausto Vallejo o integrantes de su gabinete respecto a la deuda de 38 mil millones de pesos, la supuesta venta de la Isla de La Palma, actos de nepotismo y la supuesta contratación de deuda adicional por 630 millones de pesos que en realidad fue contratada por la actual administración “han sido falsedades”. Fue en esa coyuntura en la que entró de árbitro Jesús Reyna, quien convenció a su jefe de hacer las paces con su antecesor, ya que éste podría hacerle ‘la vida de cuadritos’ si seguía empeñado en levantarle la falda a la administración anterior y sacarle los trapitos al sol públicamente, en cuanto al uso de recursos.

Vallejo se convenció y fue cuando comenzó una relación que acabó en una extraña alianza política entre ambos, el gobernante priísta y el ex mandatario perredista. Había intereses mutuos de ayudarse uno a otro. Con ese nuevo lazo, Vallejo creyó tener en paz a la gentes de Godoy al desistir de esa cacería de brujas. Por su parte al ex mandatario del sol azteca le convenía que su sucesor no le rascara a la enorme deuda que había dejado, cuyos recursos se habían gastado sin que mediara una rendición de cuentas clara. Fue un trueque pues, por conveniencia.

Desde agosto de 2011, cuando fueron tomadas las protestas de los tres candidatos para la gubernatura de Michoacán, había una situación tensa y se decía que la mano del narco estaría presente en las elecciones. Por parte del PAN, los perredistas señalaban que había que evitar que ‘el hermano y la hermana’ -refiriéndose a Felipe Calderón, presidente, y Luisa María candidata- ‘se apoderen de Michoacán’. Esto lo decía en primera persona el candidato del sol azteca,  Silvano Aureoles Conejo. El caso es que la maquinaria del PRI hizo ganar la gubernatura a Vallejo Figueroa quien había sido varias veces alcalde de Morelia por el Revolucionario Institucional. Pasado unos meses al frente del gobierno, se tuvo que ausentar unos días por un padecimiento de la hernia hiatal, según dijo. Después declaró que en realidad tenía una persistente crisis de tos, y luego sostuvo que presentaba problemas “debido a que un órgano interno me afecta a otros órganos”.

Nunca quiso revelar de qué se trataba su padecimiento. Volvió a incorporarse. Pero en abril de 2013 tuvo que ausentarse para someterse a un supuesto trasplante de hígado en Estados Unidos. Jesús Reyna fue nombrado gobernador interino y comenzó a hacer algunos cambios en el gabinete pensando que Vallejo ya no regresaría. Después de seis meses de ausencia, Fausto Vallejo notificó formalmente al Congreso de Michoacán su deseo de reasumir la titularidad de la gubernatura de Michoacán a partir del 27 de octubre. Ante ello, Jesús Reyna, quien hasta entonces seguía siendo gobernador interino, anunció su decisión de ya no formar parte del gabinete del cuatro veces ex alcalde de Morelia. Sin embargo, por esos acuerdos que suelen hacer los políticos en los oscurito, volvió a ser nombrado secretario de Gobierno.

Se dice que Reyna aceptó ser nuevamente el segundo de a bordo de Vallejo, pero para hacerlo quedar mal como gobernante queriendo demostrar que el veterano gobernador ya no podía ni con su alma. En esas andaba cuando de pronto, fue detenido en Michoacán y traído a la capital del país, acusado de presuntos vínculos con el crimen organizado que opera en aquella entidad, léase los Caballeros Templarios. Lo que llama la atención es que esos vínculos se sabían desde hace años, y lo que resulta aún más notable es que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, al dar la noticia de esa detención, se refirió a Reyna como ‘ex secretario de Gobierno’. Que se sepa no hubo otro referente que la acusación que, según esto, fue hecha en contra del ‘ex’ funcionario, unos dicen que por un ex lugarteniente del cártel templario, otros que fue por parte de las autodefensas que ahora el gobierno federal quiere desarmar.

Como sea, aunque por ahora se niegue, hay la creencia de que el asunto podría llegar a varios personajes de la política michoacana, no se sabe si hasta Cárdenas Batel, pero que sí podría tocar a Leonel Godoy Rangel -y su medio hermano el ex diputado Julio César Godoy Toscano que anda prófugo-, y llegar la estocada hasta el propio Fausto Vallejo quien acabó haciendo migas con su antecesor, después de que había entrado a gobernar con la espada desenvainada, queriendo ir tras funcionarios de la administración anterior, lo que no sucedió por la intercesión, se dice, de Jesús Reyna. Toda una telenovela, pues, que nadie sabe en qué podrá acabar, ya que el gobierno federal quiere ir con todo y cuanto antes contra el cártel de los Caballeros Templarios y contra su actual líder visible, Servando Gómez alias ‘La Tuta’. La prisa del gobierno federal de arreglar las cosas en Michoacán, por lo que se ve, es mucha. Habrá que ver si no se violó el debido proceso y que esa sea la salida de la cárcel del ‘ex secretario de Gobierno’. Pero eso sería hasta que ‘suelte la sopa’.

 

 

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