¿Está ‘limpio’ Fausto Vallejo?

PAULINO CÁRDENAS

Ha llamado mucho la atención que el procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, hayan coincidido en señalar que el gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, está limpio, que nada tiene ni ha tenido que ver con el narco, como sí fue el caso de su ex secretario de gobierno Jesús Reyna, quien fue traído desde Morelia el pasado viernes 4 a la Subsecretaría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, en donde quedó arraigado por 40 días para ser investigado por presuntos vínculos con el cártel de los Caballeros Templarios. Incluso el procurador general afirmó que se tiene la certeza de que el ex funcionario detenido se reunió con Servando Gómez alias la ‘Tuta’. El líder de las autodefensas de Tepalcatepec, José Manuel Mireles, afirma que Reyna y La Tuta son concuños; que sus esposas son hermanas.

Lo curioso fue que ambos funcionarios federales deslindaron al gobernador priísta de cualquier vínculo con la mafia templaria; de hecho, inopinadamente, lo absolvieron. ¿Y si más adelante resulta que siempre sí? Porque anda el runrún en Michoacán de que a su alrededor hay gente que él trata, sospechosa de tener vínculos con el cártel dominante en ese estado. Incluyen en esa lista a dos de su propia sangre: sus hijosFausto el mayor, y Rodrigo el menor, de apellidos Vallejo Mora. Aunque el mandatario ha sabido comportarse con discreción en cuanto a no ostentar la riqueza que en alguna medida tiene -no hay que olvidar que antes de ser gobernador fue cuatro veces presidente municipal de Morelia-, sus vástagos podrían llevárselo al baile. El hijo menor, apodado ‘El Gerber’,supuestamente ha tenido vínculos con el cártel de los Templarios según trascendidos de fuentes ministeriales que coinciden con comentarios surgidos de las esferas más altas del sistema de seguridad.

En cuanto a Reyna García, el procurador Murillo Karam reveló que tuvo al menos un encuentro con Servando Gómez Martínez “La Tuta” aunque se sabe que también lo habría hecho con Nazario Moreno alias “El Chayo”, ambos líderes templarios, que antes lo habían sido de La Familia Michoacana. Con ‘La Tuta’ se habría reunido en Tumbiscatío en 2011, uno en julio y otro en octubre, ambos durante el proceso electoral para gobernador, del cual resultó electo por el PRI Fausto Vallejo. Pero hay más. Reyna habría tenido contactos también con Enrique ‘Kike’ Plancarte, quien era uno de los máximos líderes del cártel de los Templarios, y que fue abatido por elementos de la Marina Armada de México, en Querétaro, a fines de marzo pasado.

Otro personaje de la política michoacana, José Trinidad Martínez Pasalagua, ex diputado priísta, fue detenido la semana pasada y presentado también antela Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) para ser investigado,al igual que sucede con el ex secretario de gobierno que quedó arraigado, pese a que el procurador genera de la República había dicho que se aboliría este método, por inconstitucional. El ex diputado Martínez Pasalagua era hasta antes de su detención, líder de la Comisión Reguladora del Transporte (Cocotra); fue puesto en libertad por la PGR bajo reservas de ley, ante la falta de evidencias sobre su posible vínculo con el crimen organizado. Continúa sujeto a investigación. Otro que podría estar en la mira es el ex diputado y ex titular del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Armando Ballinas Mayés, a quien Luisa María Calderón venía acusando desde 2011 de haber gestionado reuniones y recursos para la campaña política de Fausto Vallejo Figueroa, lo mismo que la senadora panista sostenía de Jesús Reyna y el ‘Kike’ Plancarte.

No hay que olvidar que Reyna fue coordinador de campaña de Fausto Vallejo y que el día de las elecciones hubo muchas quejas de decenas de michoacanos que intentaban votar, pero que se abstuvieron por los amagos y amenazas para que no lo hicieran, según acusaciones hechas públicas. ¿Con quiénes gestionaba y obtenía recursos el coordinador de campaña para apoyar al candidato priísta, que al final obtuvo el triunfo en las urnas? Una de las fuentes de financiamiento fue el sector empresarial michoacano, sobre el cual la PGR investiga a varios de los que se sospecha han tenido vínculos con el cártel templario. El hecho es que la PGR tiene echada a andar una serie de pesquisas sobre la posible implicación de gente que está o ha estado en el gobierno michoacano o en cargos de elección popular, o empresarios, que han tenido conexión con el cártel de los Caballeros Templarios.

Y por donde le busque la PGR, todos los caminos conducen a Fausto Vallejo Figueroa, incluidos sus hijos ya que en Michoacán es vox pópuli que estarían involucrados en menor o mayor medida con el cártel que dirige ‘La Tuta’, aunque nadie ha aportado pruebas de esos dichos. Los juzgan por la forma en que se conducen, acompañados siempre de guaruras, por lo que hay quejas de que seguido se comportan con prepotencia, creyéndose intocables. Sobre todo han señalado a ‘El Gerber’ -dicen que ese alias se lo pusieron los Templarios por ser el hijo menor de Fausto Vallejo-, como el que más hace ostentación de prepotencia. Resultaría de párvulos creer que el gobernador de Michoacán, con todos esos elementos que hay de gente a su alrededor sospechosa o de la que hay la certeza de que han estado en contacto con el cártel templario o que tienen alianzas, estuviera como ave cuyo plumaje no se mancha, y ni siquiera se salpica, con tanto lodazal que ha sido Michoacán en materia de inseguridad desde hace años.

Si de su propio ex secretario de gobierno, quien lo sucedió como gobernador interino por seis meses cuando se ausentó de México para supuestamente someterse a un implante de hígado, Vallejo Figueroa ‘no sabía’ en lo que andaba metido, igual podrá decir de sus dos hijos. No se sabe con base en qué criterio, juicio o investigaciones se basaron los mandos en la PGR y en la Secretaría de Gobernación, para haber exonerado al gobernador michoacano, casi al mismo tiempo que se supo de la aprehensión de Jesús Reyna por quien fueron el pasado viernes 4 de abril a Palacio de Gobierno unos agentes, y se lo llevaron a la SEIDO para ser investigado por presuntos vínculos con los Templarios.

Todas esas complicidades en las que según las autoridades federales supuestamente no participó el gobernador, al menos lo dejaron con las manos atadas para combatir al famoso cártel, por las colusiones que se dieron, y que sin duda se siguen dando, con los mandos de la policía estatal y municipales, así como con gente que ostenta importantes cargos en el gobierno vallejista, que fue lo que provocó que en Michoacán el cártel templario cometiera las atrocidades que cometió durante años, hasta que la gente afectada se hartó y se armó para hacerle frente a los grupos criminales formando grupos de autodefensa. El cártel dominante gozó de impunidad durante años, porque ni el gobierno estatal ni el federal, hicieron caso de las desesperadas llamadas de auxilio de mucha gente inocente que quedó a expensas de esa mafia criminal. Por ello nacieron los grupos de autodefensa, que ahora el gobierno federal, después de haberlos hecho sus aliados, ha ordenado desarmarlos por parte del Ejército y la Marina-Armada de México, con el apoyo de la Policía Federal, lo que augura más derramamiento de sangre en esa entidad. Por todo eso, los michoacanos se preguntan: ¿De veras Fausto Vallejo está libre de culpa?

 

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