La nueva ocurrencia de MAM

PAULINO CÁRDENAS

La nueva ocurrencia de Miguel Ángel Mancera, de elevar el salario mínimo de los trabajadores a nivel nacional, fue una idea original de Salomón Chertorivski Woldenberg, secretario de Desarrollo Económico del Distrito Federal. Fue él quien ‘cilindreó’ al jefe de gobierno capitalino para hacerla suya y lanzarla como un parteaguas de largo aliento de su gobierno, pero con miras futuristas, ya que el ‘apartidista’ jefe de gobierno capitalino no lo deja dormir el sueño de llegar a ser candidato presidencial en 2018. Insistió que el salario mínimo debe pasar de 67.29 pesos a 80 pesos diarios. Indicó que así lo planteará en a reunión nacional de secretarios del Trabajo que se celebrará a fínales de mes.

Desde que lanzó esa propuesta, confrontó al gobierno federal con el que él encabeza, dándole una respuesta inmediata el subsecretario del Trabajo, Rafael Avante Juárez, quien criticó que el tema sea capitalizado electoralmente o pretenda ser tomado como asunto de popularidad o como bandera política, la cual, por cierto, podría arrebatársela el PRD. Fue un primer palo que recibió al mandatario capitalino por parte del gobierno peñanietista. Avante Juárez fue quien primero atajó las ansias de novillero del jefe de gobierno capitalino.

Dijo que “el análisis tiene que hacerse al margen de ideologías y de posturas políticas; no es dable ni permisible que alguien pretenda capitalizar electoralmente un tema tan importante para los mexicanos, ni hacer de esto una bandera política; no es un asunto de partidos, es un asunto de factores de producción. No es un asunto de popularidad ni de encuestas electorales, es de variables económicas concretas y efectos positivos y reales en la economía de los mexicanos”. Mancera señaló por su parte que el poder adquisitivo acumula una pérdida de 77 por ciento en los 35 años, lo cual “significa que en la Ciudad de México solo podemos adquirir 23 por ciento de lo que se podía comprar en los años 70”.

Avante dijo que no deben cometerse errores del pasado y sostuvo que el debate debe llevarse a cabo con absoluta seriedad. “No debemos confundir un simple incremento de ingresos con el verdadero poder adquisitivo de esos ingresos. Grandes e importantes experiencias hemos tenido cuando no tomamos en cuenta las variables económicas y simplemente suponemos que ganar más pesos significa que esos pesos alcanzan para más”, dijo. El subsecretario acudió al foro en representación del titular de la Secretaría del Trabajo, Alfonso Navarrete, cuya participación estaba anunciada por la mañana.

Mancera resaltó que la intención de este encuentro es escuchar las posturas a favor y en contra del incremento al salario mínimo, a fin de tener un consenso y presentar una propuesta nacional. “Nunca hemos dicho que sea un salario mínimo por decreto, eso debe quedar muy claro. Se está llamando al diálogo y al debate. Queremos saber cómo sí se puede. No (solo conocer) todas las objeciones, porque sabemos que hay muchas objeciones, sino saber cómo sí se puede. “Hemos venido a escuchar voces, a admitir las críticas bien fundadas, a estar atentos a la discusión, a alcanzar un consenso sustantivo y a difundir los resultados en la Ciudad de México y, por supuesto, en el resto del país”, aseveró Mancera.

Tanto el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles Conejo, como el coordinador de la bancada perredista en el Senado, Luis Miguel Barbosa Huerta, andan diciendo que ‘es momento’ de entrar a una discusión ‘a fondo’ sobre la posibilidad de modificar el salario mínimo. Es una bandera que se la podrían arrebatar políticos urgidos de algo que trascienda, a alguien que como el jefe de gobierno capitalino, no lo es. Chertorivski anunció una propuesta para llevar el salario mínimo a 87 o 100 pesos en un primer año, y señaló que entre agosto y septiembre el gabinete económico de la capital del país presentará el planteamiento a la Asamblea Legislativa, al Congreso de la Unión y a la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Chertorivski Woldenberg, ex secretario de Salud en el sexenio de Felipe Calderón, defendió el aumento y garantizó que no impactará en la inflación. Lo que llama la atención es que de pronto el jefe de Gobierno del Distrito Federal ‘descubre’ que el salario mínimo acumula un rezago de 35 años, lo que ha generado pérdida en el poder adquisitivo de los capitalinos. Tan vieja es esa vergonzante historia que lo que llama la atención es que ‘de pronto’ el cerebro financiero de Mancera ‘lo descubre’, como quien descubre el agua tibia. La ocurrencia se la vendió a su jefe y éste se la compró de ipso facto y la lanzó al aire.

Salomón Chertorivski dijo que el debate sobre el incremento al salario mínimo incluye una perspectiva económica y ética, aunque tampoco aludió el aspecto político. “Por supuesto que debe haber un debate político, porque hacer política pública a favor de los que menos tienen y de los que menos ganan en este país es un asunto que necesita forzosamente análisis y diálogo respetuoso entre los diferentes sectores”, consideró. El funcionario del Distrito Federal adelantó que en la última semana de agosto o la primera de septiembre el jefe de Gobierno estará en posibilidades de presentar un documento con las conclusiones y planteamientos de este foro.

En esa guerra de declaraciones y acotaciones le entraron varios funcionarios del gobierno federal e incluso el propio gobernador de Banco de México, Agustín Carstens, quien declaró que de hacerse realidad esa propuesta, repercutiría en una grave presión inflacionaria. Puntualizó: “A nosotros nos preocupa el posible impacto inflacionario de esa medida”, porque mientras los incrementos a los salarios no estén acompañados de productividad se puede generar inflación, dijo. Para el funcionario del banco central, lo anterior puede provocar “que los salarios reales, que es lo que importa, no aumenten”.

De hecho todos los funcionarios peñanietistas coincidieron en señalar que al decretarse el aumento del salario mínimo de golpe, se iniciaría “una dinámica perversa” como hace 30 años, cuando había escaladas inflacionarias y el poder adquisitivo se perdía de tajo, como lo dijo el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Aristóteles Núñez. En fin, que mucho de lo que argumenta Chertorivski Woldenberg a través de Mancera, es verdad. Lo que está a discusión es el ‘momentum’ político en que se hace la propuesta, justo cuando Enrique Peña Nieto ayer se alzó como gladiador victorioso en Palacio Nacional con el tema de la reforma energética que querrá seguir festinando por largo rato.

Anuncios

Comentarios desactivados en La nueva ocurrencia de MAM

Archivado bajo La nueva ocurrencia de MAM

Los comentarios están cerrados.