Cada gira es un riesgo para Peña

PAULINO CÁRDENAS

Las giras que realiza el presidente Enrique Peña Nieto, cada vez requieren de mayor seguridad a su alrededor. Las tareas de los elementos del Estado Mayor y de las policías locales se tienen que multiplicar a donde quiera que asiste. Uno de los problemas es la inseguridad pública que se ha ido acendrando cada vez más en algunas entidades del país. Este flagelo, junto con los casos de Tlatlaya y Ayotzinapa, y el de las casas con sello de pagos de favores, es parte de la rabia que trae la gente contra Peña Nieto, por lo que su vida -y no es exagerado decirlo-, corre peligro. ¿Por qué?

La razón es que la gente se siente agraviada y ofendida y eso lo pueden aprovechar grupos antipeñistas en los actos oficiales, para que algún atrabancado atente contra el mandatario federal. Y hay muchos atrabancados susceptibles de ser ‘cilindreados’ para cometer una locura. No hay que olvidar lo que le sucedió en la Ibero. Mucho menos hay que olvidar lo que le pasó a Luis Donaldo Colosio aquel 23 de marzo de 1994 en la colonia Loma Taurinas de Tijuana, donde el candidato del PRI fue ultimado en un acto de campaña. Son meros recordatorios que vienen a la memoria por el ambiente político y social que prevalece en el país.

Ayer en Querétaro, con motivo de la ceremonia conmemorativa del 98 aniversario de la promulgación de la Constitución -cuyo contenido los funcionarios cada día respetan menos-, el evento puso en aprietos al Estado Mayor Presidencial, ya que diversas organizaciones se manifestaron en contra de la visita del mandatario federal, donde se realizó un mitin que se denominó “Juicio popular contra el Presidente” en el cual, varios organizadores supuestamente de izquierda le echaron leña a la figura presidencial exigiéndole la resolución del caso Ayotzinapa y un freno a la inseguridad del país. Uno de los contingentes estuvo encabezado por Pablo González Loyola y Sergio Razo y otros que organizaron el mitin.

También el ex diputado federal Gerardo Fernández Noroña se manifestó en otra zona, en la esquina de las calles Hidalgo y Allende, a una cuadra del Teatro de la República, donde acudiría Peña. “Debemos hacer una profunda rebelión, no violenta, para que se haga que las instituciones sean reales y no una farsa”, dijo. Lo cierto es que hay mucha rabia que trae la gente contra Peña Nieto, y eso quiere ser aprovechado por el cártel antiPeña, por lo que su vida, hay que decirlo, corre peligro. Hoy por hoy, los ánimos están exaltados por los agravios que la gente le atribuye al Presidente de la República, con culpa o sin ella. Esto lo deberán tomar muy en cuenta quienes se encargan de la seguridad personal del mandatario federal.

La gente está exaltada. Y los que tienen la alta responsabilidad de cuidar al presidente son los que integran los equipos que designa el Estado Mayor Presidencial. Una cosa es lo que dicen las encuestas sobre la aprobación presidencial que ha bajado a menos del 50 por ciento, y otra el coraje que la gente le tiene por acontecimientos y errores que ni él ni su equipo de asesores han logrado resolver. El recuento es el mismo: el caso de la matanza a sangre fría de 22 supuestos secuestradores a manos de un comando militar en Tlatlaya, estado de México. La desaparición forzada y supuesto crimen masivo de 43 normalistas en Ayotzinapa, Guerrero. Está además el asunto de las casas adquiridas en sospechosas circunstancias por la pareja presidencial y el secretario de Hacienda, en torno a lo cual la gente cree que fueron pagos de favores a cambio de contratos multimillonarios otorgados a los dueños de dos grupos empresariales. Esa es la percepción.

A todo ello se suma ahora lo que le pidió al nuevo titular de la Secretaría de la Función Pública, Virgilio Andrade Martínez, a quien acaba de nombrar, que lo investigue a él, a la primera dama y al titular de Hacienda, para despejar las dudas y sospechas de que el asunto de sus casas no fueron pago de favores, sino que todo estuvo dentro de la legalidad, para lo cual le ordena al nuevo funcionario de la SFP que integre un panel de expertos para realizar esas pesquisas, ya que a su juicio no hubo en esas adquisiciones conflicto de interés ni mucho menos algo fuera del orden legal.

Y el otro gran tema que trae en contra es el clima de violencia que se ha hecho presente en las capitales y municipios de algunos estados, motivado por la lucha de plazas por diversos cárteles de la droga, lo que ha provocado el desplazamiento de mucha gente de sus lugares de origen, como es el caso de la Costa Grande en Guerrero, en donde familias enteras están huyendo de la violencia. Lo mismo está sucediendo en Tamaulipas donde se siguen reportando enfrentamientos y balaceras, y donde esta semana hubo al menos 45 ejecuciones. En esa entidad la mañana del miércoles fue lanzado un artefacto explosivo a la alcaldía de Matamoros y poco después fueron atacadas las casetas de la autopista Reynosa-Matamoros.

El miércoles mismo, el director editorial del periódico “El Mañana” de Matamoros, Enrique Juárez Torres, fue ‘levantado’ por hombres armados que irrumpieron violentamente a la redacción para reclamar la publicación de los hechos violentos registrados en la frontera. En Veracruz, se dio el hallazgo de tres cabezas humanas puestas sobre el cofre de un automóvil donde dejaron un mensaje contra los Zetas que secuestran a gente inocente. Esto sucedió en la colonia Cándido Aguilar.

Y en Ecatepec, ayer, se hallaron cuatro cabezas en un auto abandonado. Y hay mucho más hechos violentos que se dan todos los días, y que muchos medios no dan a conocer por miedo a represalias por parte del crimen organizado, como ha sucedido con varios periodistas que han sido ultimados y medios que han sido atacados por bandas criminales.

Aún así, el gobierno federal dice que los índices delictivos y las cifras de homicidios dolosos y de abominables crímenes, han bajado. Sin embargo, el gobierno no ha sido capaz de disminuir el número de homicidios relacionados con el crimen organizado, menos aún los secuestros y las extorsiones contra ciudadanos. Todo eso, junto, es lo que hace el agravio y la ofensa ciudadana.

 

Anuncios

Comentarios desactivados en Cada gira es un riesgo para Peña

Archivado bajo Cada gira es un riesgo para Peña

Los comentarios están cerrados.