Se ahonda crisis de credibilidad

PAULINO CÁRDENAS

Con la famosa “fuga” de El Chapo Guzmán se ahonda la crisis de credibilidad en el gobierno federal por parte de los mexicanos. En eso coinciden tanto analistas mexicanos como extranjeros. De por sí el gobierno ya había perdido mucha confianza popular con asuntos anteriores también vinculados al rubro de la inseguridad como el caso de los 43 normalistas desaparecidos, así como con el presunto conflicto de interés por parte de la pareja presidencial y el titular de Hacienda con el proveedor del Grupo Higa, asuntos que continúan irresueltos. Los hasta ahora encargados del Sistema de Seguridad están perdidos en un mar de fondo por el caso del capo sinaloense.

La razón es que se insiste en dar como buena la hipótesis de la fuga en la que cada vez la gente cree menos. Más se atribuye a que ese escape fue producto de un acuerdo pactado entre el gobierno y el capo, que a la incapacidad, ineficiencia e incluso hasta la corrupción que regularmente impera en el sistema de seguridad y en el sistema carcelario El teorema gubernamental del escape peliculesco por un túnel del líder del cártel de Sinaloa lo rebasa con mucho la creencia de que mas bien habría salido por una de las puertas del penal de Almoloya.

En torno a la historia de si el famoso naroctraficante se habría escapado por un túnel, han ido saliendo detalles que van diluyendo la hipótesis del gobierno de que haya sido una fuga, y se robustece la idea de que más bien fue una salida arreglada. El túnel, según las autoridades, se encuentra a una profundidad de 19 metros y su construcción fue hecha con concreto armado; cuenta con algunas ramificaciones, una de ellas con salida al inmueble del predio de Santa Juana en donde se ubica la casa en obra negra por donde dice el gobierno que logró escapar el capo sinaloense.

Ese túnel al parecer tendría que ver más bien con ductos del Sistema Cuztamala que maneja la Comisión Nacional del Agua para abastecer diversas zonas del país, que con un trabajo ex profeso para que por ahí huyera el líder del cártel de Sinaloa. Posiblemente ese túnel no es de reciente construcción. Para construir un túnel de la profundidad y dimensiones del que dicen que sirvió para que el Chapo se fugara, debieron haber intervenido en la obra decenas de trabajadores y utilizado máquinas pesadas como grúas, excavadoras y retroexcavadoras.

Además, se habrían requerido decenas de unidades de equipo menor, como bombas, plantas de soldar, generadores de energía eléctrica e iluminación, compactadoras, equipo de oxicorte, bombas para el lanzado de concreto, compresores, martillos demoledores, además de decenas de vehículos entre camiones plataforma para sacar escombros, pickups, camiones cisterna, etc, etc. Una nota de La Jornada señala que el túnel habría sido construido por especialistas en minería.

Según investigaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, esa dependencia ha logrado información de los códigos de barras, etiquetas y hasta huellas en diversos materiales. Funcionarios del Gabinete de Seguridad señalaron que señalaron que la tarea inmediata del Ministerio Público Federal será descubrir la red de personas que construyeron el túnel por el que se dice que escapó Guzmán Loera. Lo curioso es que dizque nadie se enteró de que se realizaba la magna excavación del túnel.

Pero nadie explica a donde fueron a parar las cientos de toneladas de arena, piedras y rocas que debieron salir de la oquedad, ni cómo fue posible construir con concreto armado el pasadizo que tiene de largo más de 1,500 metros y 19 metros de profundidad. Se habla de que los especialistas en construcción de minas utilizaron la misma tecnología que se emplea para la apertura de galerías de exploración. Eso implica un trabajal que no pudo pasar desapercibido como tratan de hacer creer las autoridades.

Se dice que para hacer el túnel utilizaron rotomartillos, varillas y tubos de acero, toneladas de concreto, y nadie se enteró nunca de nada. Por más explicaciones científicas que se quieran dar, lo que no tiene lógica es que ningún ser humano -y menos las autoridades municipales- se percató de la construcción del túnel, tampoco de la casa por donde dicen que nace o desemboca el pasadizo, como si la obra hubiese sido hecha por alienígenas con máquinas silenciosas. A otro perro con ese hueso.

Otro asunto no aclarado es que una versión de fuentes policiacas que solicitaron el anonimato, señala que con El Chapo se habrían fugado cinco reclusos más. Los cinco sujetos habrían sido escoltas del capo y pudieron haber ayudado a evadirse a Guzmán Loera, no por el ´tunel famoso, sino por una de las salidas del penal de Almoloya, como habría sido su salida del penal de Puente Grande, Jalisco en enero de 2001 cuando iniciaba el gobierno del panista Vicente Fox.

Como se ve son varios detalles que no han sido plenamente aclarados por la autoridad, ni que se hayan considerado, que se sepa, como líneas de investigación. Las autoridades se han concretado -como cuando sucedió la explosión en instalaciones de la Torre Ejecutiva de Pemex el 31 de enero de 2013-, a realizar tours para autoridades, especialistas y reporteros de distintos medios, como si fuera un atractivo turístico. En el penal de Almoloya se han organizado varias visitas al túnel, que han resultado mas bien para alimentar el morbo.

Hay quienes dicen que ni era El Chapo ni se fugó, porque todo habría sido un montaje desde su supuesta detención en marzo del año pasado en Mazatlán, Sinaloa. Mucha gente da por hecho que el verdadero Chapo nunca estuvo en la cárcel. Incluso el comentarista de cine, radio y televisión, Álvaro Cueva, aseguró en su columna Ojo por Ojo, bajo el título ‘No era El Chapo’, que el detenido en Mazatlán no era Guzmán Loera sino el actor Heriberto Goyeneche que trabajó con Angélica Rivera en la telenovela Destilando Amor.

 

 

Anuncios

Comentarios desactivados en Se ahonda crisis de credibilidad

Archivado bajo Se ahonda crisis de credibilidad

Los comentarios están cerrados.