Habrá Grito, pero de impotencia

PAULINO CÁRDENAS 

Con tanta carga que trae en sus espaldas, el presidente Enrique Peña Nieto en lugar de dar el Grito de Independencia, acaso podrán alcanzarle los ánimos para dar el grito de impotencia al no poder con tantos problemas irresueltos propiciados por un mal gobierno y desatinos, con el agregado de que, por razones que los mexicanos desconocen, no ha querido cambiar a los dos funcionarios que tienen al país postrado, uno en el estancamiento económico, y otro en la violencia e inseguridad.

Y eso apenas a la mitad de su gestión. ¿Qué destino le espera al país en los próximos tres años se preguntan los mexicanos en fecha tan memorable como la que se celebra esta noche? Tan anda de capa caída el gobierno que ni siquiera cena de gala habrá, como los dos años anteriores. De hecho desde que el ‘nuevo’ PRI se hizo del poder, su máximo representante, aconsejado por sus asesores de cabecera, no ha querido que se haga cena en Palacio Nacional después de la ceremonia del Grito.

Esta vez, dice vox populi, a la hora del Grito, al mencionar los nombres de los padres de la Patria, es probable que se añada un “!Viva Virgilio Andrade Martínez”!, convertido este año en padre de la Santa Impunidad oficial. En el mes patrio los mexicanos suelen reflexionar acerca de la Nación que les tocó vivir. Aunque -consuelo de tontos- “hay países peor que el nuestro”… Pero también muchos, en similares circunstancias tercermundistas, mucho mejor que el nuestro, al menos en calidad de vida.

Lo que todo mundo se pregunta es con qué criterio se han hecho los cambios, los del gabinete que nombró el presidente, y los que acaba de hacer el secretario de Gobernación. Más lo que faltan, porque seguramente habrá más en diferentes dependencias, por la llegada de nuevos titulares o porque hay gente que, como sucedió con Jesús Murillo Karam, ya están cansados. Lo que es cierto es que con los mismos dos personajes, uno que está al frente del manejo de los dineros del erario, y el otro en el de seguridad, poco o nada podrá avanzarse en lo que resta del sexenio.

Hay otros cambios que urge hacer en el gabinete ‘legal’ y ampliado, son los de la SCT y Pemex, lo cual propuso la bancada de Morena en la cámara baja. Pero el PRI y sus aliados mandaron el tema a la ‘congeladora’. Ello equivale a que las renuncias de Emilio Lozoya Austin y de Gerardo Ruiz Esparza, ambos vinculados a los grandes negocios que se hacen al amparo del poder con la evidente anuencia de su jefe, no se darán. La mafia del poder se impuso. La intención de Morena, que es el sentir de millones de mexicanos, naufragó en San Lázaro.

La semana anterior, Rocío Nahle, coordinadora de Morena, había presentado un punto de acuerdo en la Cámara de Diputados en el que pedía someter el tema de esas renuncias a discusión, las que calificó de “urgente y obvia resolución”. Para ello hizo un recuento detallado de las grabaciones difundidas en Internet de manera anónima sobre las charlas telefónicas de los directivos de la empresa española OHL, la participación de Lozoya Austin en su consejo de administración y los apoyos de Ruiz Esparza a esa empresa, e incluso recordó la última grabación que involucra al propio presidente Enrique Peña Nieto a quien el titular de Comunicaciones y Transportes llamó ‘el grande’ en la conversación telefónica privada que se hizo pública.

Por esto y más, se dijo, Morena presentó un punto de acuerdo para que la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión exigiera la renuncia de Emilio Lozoya Austin, director de Pemex, y de Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes, por el posible conflicto de intereses, tráfico de influencias y hechos de corrupción, “en los que incurrieron en el otorgamiento de concesiones, contratos y proyectos con esta empresa”. Dijo que su partido “se ha dado a la tarea de investigar a OHL México y a todas sus filiales”.

Hasta ahora han encontrado más de 25 contratos “desde la administración de Peña Nieto como gobernador del estado de México y ahora como presidente de la República, por más de 60 mil millones de pesos sin contar los de Pemex”, detalló la coordinadora de Morena. Exigió que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) audite cada uno de estos proyectos. La diputada Rocío Nahle concluyó así: “Primero fue Oceanografía, ahora es OHL”.

Otro asunto que en San Lázaro quedó como muestra del descontento e indignación popular, fue el caso Ayotzinapa, donde los partidos de oposición, principalmente PRD y Morena, además del PAN, arremetieron contra el PRI porque a como dé lugar el gobierno federal quiere desvirtuar y echar abajo la investigación de expertos sobre la ‘verdad histórica’ de Peña Nieto, sobre el caso de los 43 normalistas desparecidos de manera forzada la noche del 26 de septiembre del año pasado y la madrugada del 27.

Aunque hay otros asuntos relacionados con violaciones flagrantes a los derechos humanos, con la violencia, con los cárteles de la droga, y las matanzas como los que han sucedido en en Tlatlaya, Apatzingán, Tanhuato, y en Santa María Ostula, entre otros, en donde ha estado involucrado el Ejército, sin duda el caso Ayotzinapa es el que ha sido tomado como bandera, dentro y fuera del país, como símbolo de lucha contra el abuso de poder local y federal, que ha rebasado con mucho al gobierno. ¿Aparecerán en fosas clandestinas? ¿Siguen vivos?, se preguntan muchos.

Por lo pronto habrá una segunda reunión de Peña Nieto con familiares de los desaparecidos y representantes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) el próximo jueves. La primera reunión se llevó a cabo en Los Pinos el 29 de octubre en la residencia presidencial Los Pinos. Se cree que la reunión del jueves será también en la residencia oficial.

A principios de diciembre de 2014 Peña Nieto hizo un llamado a superar esa etapa de dolor y a dar un paso hacia delante. Lo que sucede es que el caso Ayotzinapa no se olvida… ni se olvidará.

 

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