En Chiapas empeoran las cosas

PAULINO CÁRDENAS

Al gobierno federal parece no preocuparle las manifestaciones públicas, como las de Guerrero, Oaxaca, Michoacán, y ahora Chiapas, porque cree que teniendo el Ejército de su lado, nada pasará. No vaya siendo que un día de estos, como le sucedió a Carlos Salinas de Gortari el 1 de enero de 1994 con el EZLN, a Enrique Peña Nieto también le salte la liebre de anhelo libertario de grupos marginados que están hartos de que los gobiernos les den atole con el dedo y no les reconozcan sus derechos.

No hay que olvidar que los acuerdos de San Andrés Larráinzar entre el gobierno de México y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional no están cumplidos. La esencia de esos acuerdos, firmados el 16 de febrero de 1996, era modificar la Constitución para otorgar derechos, incluyendo autonomía a los pueblos indígenas de México y atender las demandas en materia de justicia e igualdad para los pueblos indígenas y los pobres del país.

Chiapas, pues, está convirtiéndose de nueva cuenta en un polvorín, como cuando hubo el levantamiento aquel arranque de enero de 1994 por parte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Durante una marcha que hubo este lunes en San Cristóbal las Casas, los manifestantes gritaban, entre otras arengas: “Es urgente un nuevo constituyente”; y “urgente, tumbar al presidente”. Trascendió que el EZLN estuvo atento de esa marcha.

Viene a cuento el recordatorio por la muerte del profesor David Gemayel Ruiz Estudillo durante las manifestaciones del magisterio disidente que se dieron este martes en Chiapas, con lo que las cosas se calientan más de lo previsto en esa entidad, una de las que más olvidadas históricamente por los gobiernos locales y federales. El joven maestro fallecido pertenecía a la sección 40. Fue víctima de atropellamiento.

Hay dos versiones, una que lo arrolló un autobús tomado por los maestros disientes mientras que éstos aseguran que su compañero fue atropellado por un camión de la policía, durante la manifestación magisterial que se opone a la reforma educativa y a la evaluación que pretende el gobierno federal con la ayuda del policías armados y el Ejército.

Antes del proceso de evaluación hubo este martes una confrontación entre fuerzas de seguridad y maestros disidentes de las secciones 7 y 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), cuando estos intentaron boicotear la evaluación docente, según informó la Procuraduría General de Justicia del Estado.

El saldo de ese enfrentamiento, ocurrido en el crucero que conduce a la Escuela Nacional de Protección Civil –sede del examen–, en el municipio de Ocozocoatla de Espinosa, colindante con Tuxtla Gutiérrez, fue de un profesor muerto, seis detenidos y cinco lesionados, tres de ellos policías.

Originalmente las autoridades educativas anunciaron que el examen se realizaría los días 12 y 13 de este mes, pero de última hora decidieron adelantarla a partir del martes 8, por lo que los maestros iniciaron movilizaciones para intentar impedir su aplicación.

Maestros de la sección 7 rindieron homenaje de cuerpo presente a su compañero caído en una multitudinaria marcha que partió desde la Fuente Diana La Cazadora, hasta Palacio de Gobierno en Tuxtla Gutiérrez. Ahí gritaban que la evaluación del gobierno federal apoyada con gente armada, “es una evaluación punitiva”, que además lleva la sangre de estudiantes desaparecidos como fue el caso de los normalistas de la escuela rural de Ayotzinapa en septiembre del año pasado.

Durante los acontecimientos donde perdiera la vida Ruiz Estudillo se registraron enfrentamientos entre efectivos de la Policía Federal Preventiva (PFP) y maestros quienes participaban en el boicot contra la evaluación punitiva. El cuerpo de Ruiz Estudillo participó con sus compañeros de lucha en la última marcha antes de ser trasladado al municipio de Villaflores Chiapas, donde sería sepultado.

Hugo Alvarado Domínguez, vocero de la sección 7, explicó que el mentor fallecido fue arrollado por un camión de la policía cuando los atacaban “de manera brutal e inhumana”. En la primera valla para contener a los maestros, explicó, participaban agentes de la Gendarmería Nacional, y en la segunda, miembros del Ejército. Eran “entre 10 mil y 15 mil elementos policiacos; nosotros también éramos miles, pero ellos estaban armados”.

La PGJE afirmó que los manifestantes se apoderaron de un autobús que pusieron en marcha con el objetivo de atropellar a un grupo de policías, pero al realizar la maniobra arrollaron a tres de sus compañeros, entre ellos a David Gemayel Ruiz, maestro de la sección 40, quien falleció el martes por la noche.

Después del enfrentamiento entre miembros de la PFP y maestros disidentes, éstos tomaron como rehenes a varios uniformados y amenazaron con retenerlos hasta que les devolvieran a sus compañeros heridos en la refriega. Varios maestros coinciden en lo mismo que Alvarado Domínguez quien detalló que durante la confrontación fueron detenidos tres profesores, dos estudiantes normalistas y un padre de familia.

Pedro Gómez Bahamaca, secretario de trabajos y conflictos de nivel primaria y de la dirección de la sección 7 del SNTE, dijo: “A nosotros nos gasearon y agredieron, y no nos dimos cuenta en qué momento los infiltrados se apoderaron del camión y por eso no podemos aceptar la responsabilidad que nos están señalando”. Demandaba la liberación de los seis detenidos.

Los maestros disidentes de Chiapas han señalado que seguirán con su lucha y no dejarán que la reforma educativa ‘pase’ así como tampoco las demás reformas ‘estructurales’ de Peña Nieto. Así fue manifestado durante la marcha fúnebre de cuerpo presente como homenaje al maestro fallecido, efectuada en Tuxtla Gutiérrez. En tanto el EZLN nomás observa.

paulinocardenas.wordpress.com

‪@Paulinocomenta

 

 

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