Kate no es Teresa Mendoza

PAULINO CÁRDENAS

Alguien debería decirle a las autoridades mexicanas que la actriz mexicana Kate del Castillo no es la narcotraficante Teresa Mendoza, el personaje que protagonizó en la serie La Reina del Sur, porque eso parece, al menos por la forma en que sigue siendo hostigada por el gobierno con la ayuda de medios incondicionales y textorservidores viles que se han prestado a la cacería de la actriz por temor a que revele secretos que le habría confiado el Chapo Guzmán según el imaginario gubernamental.

Es un hecho que hay contra ella una persecución de Estado como si se tratara de una peligrosa narcotraficante, mientras que las autoridades se han hecho guajes para investigar y perseguir a gente corrupta como Humberto Moreira y otros muchos priístas saqueadores de los recursos públicos, así como los que han dejado al garete como el caso Ayotzinapa donde las autoridades ocultaron evidencias como un importante video, entre otros muchos casos pendientes.

Trascendió que Kate fue amedrentada por el secretario de Gobernación a través de una amiga actriz, con la consigna de que debía olvidarse de sus intenciones de hacer una película sobre el Chapo. Por ello la actriz denunció en Los Ángeles en donde reside: “El gobierno mexicano me quiere destrozar”. La vida de Del Castillo podría estar en peligro, igual que la del actor y productor Sean Penn, por las filtraciones que se han hecho a los medios de su reunión con Guzmán Loera.

La periodista, escritora y activista Lydia Cacho, quien se acaba de reunir hace unos días con ella, le comentó lo anterior a su colega Jorge Ramos en su emisión televisiva Al Punto en una entrevista vía Skype. Esa despiadada cacería contra Kate -quien fue citada por la PGR a declarar ayer como ‘testigo’ ante el Ministerio Público en el consulado mexicano de Los Ángeles y que por ahora no se presentó-, ha motivado que los mexicanos comiencen a hacerse una serie de preguntas bastante lógicas:

¿Por qué tanta saña contra Kate del Castillo? ¿Por qué se le investigan a través de la Unidad de Inteligencia Financiera, el SAT y la PGR sus empresas? ¿Por qué los bienes del Chapo han estado intocados pese a que ha sido detenido tres veces aunque ahora se dice que se le investigan sus bienes y están checando si ‘de casualidad’ ha realizado lavado de dinero?

¿Por qué no indagan con la misma fiereza las transas de Humberto Moreira que hizo en Coahuila y persiguen y atrapan a gentes tan deleznables como él o peores que él, también priístas, que llegan al poder a robarse los dineros del erario estatal o federal y hacer negocios personales al amparo del cargo, y a tener vínculos con el narco, por lo que deberían estar en la cárcel?

¿Por qué el silencio cómplice del gobierno ante tantos casos que de veras ameritan investigaciones a fondo y la saña se vierte sobre Kate del Castillo? ¿Cuál es el verdadero temor del gobierno federal priísta? ¿Miedo a que la actriz pueda revelar pactos mafiosos del Chapo con infinidad de ‘peces gordos’? ¿Temor a que se sepa quiénes lo ayudaron a escaparse de la cárcel en julio pasado? Algo de eso debe haber, porque de otro modo no habría esa persecución de Estado contra la estrella de la serie La Reina del Sur.

Lydia Cacho dijo que se había reunido hace unos días con Kate del Castillo y le comentó que a través de una amiga del medio artístico, recibió una advertencia del secretario de Gobernación en el sentido de que se olvidara de querer filmar una película sobre la vida del Chapo Guzmán y se olvidará del asunto. Dijo la actriz que eso le ha hecho sentir un poco de miedo.

Parte de lo que comentó la activista a Ramos, lo escribió también en un artículo publicado por la revista Proceso la semana pasada: que Kate del Castillo no solo está atemorizada sino que incluso teme por su vida. Dijo que sus abogados le recomendaron no hablar del tema pese a que ella tenía interés en aclarar tantos chismes e infamias que le han inventado desde que salió a la luz lo de la reunión que sostuvieron con el Chapo y el actor y productor Sean Penn, cuando andaba prófugo.

Se supone que era para ver la posibilidad de realizar un documental sobre parte de a vida del capo. Pero ahora el gobierno ha filtrado a los medios que esa reunión era para dizque hacer una sociedad con el jefe del cártel de Sinaloa. La actriz cuenta con tres empresas que están siendo investigadas por la Unidad de Inteligencia Financiera, el SAT y la PGR.

La parte más preocupante para la actriz es lo que comentó Lydia Cacho: que la vida de Kate del Castillo y de Sean Penn podrían estar en peligro por el manejo que se le han dado a las filtraciones que se han hecho a la prensa de su reunión con Guzmán Loera. Y más con la tajante advertencia del secretario de Gobernación, de que se olvidara de querer hacer la película sobre el Chapo.

Por lo que se ve hay un temor real de que se sepan cosas que prefieren que sigan ocultas, como por ejemplo, cómo funciona el sistema de inversión de dinero del cártel en las elecciones de diversos estados, o sobre su relación con los presidentes de México; acaso sospechan que el capo dijo cosas que ningún periodista hubiera sido capaz de extraer de un asesino como Guzmán Loera, tales como las estrategias para trazar sus rutas internacionales.

Como sea, es claro que el gobierno ha echado a andar toda una campaña mediática con textoservidores que se prestan a hacer el asunto más gordo de lo que es para confundir a la gente y meterle miedo a la actriz. El gobierno la está tratando como si de veras fuera la narcotraficante Teresa Mendoza de la serie La Reina del Sur. Todo hace sospechar, como señala Lydia Cacho, que hay algo más detrás de esta historia; algo que la autoridad teme que se sepa. Obvio.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

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