Hay que salvar a México

PAULINO CÁRDENAS

El ‘nuevo’ PRI ha sido un fracaso y tiene en un puño al país. El gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto afirma que todo va por buen camino, pero la verdad es que está llevando a México a la ruina, a hipotecarlo y a depender en el futuro de préstamos del exterior. Las reformas no han carburado. Los precios se han triplicado. El poder adquisitivo familiar se ha deteriorado. Pero quienes integran la elite del poder siguen dándose vida de reyes.

Fuera, la administración peñanietista tiene mala fama, y bien ganada. Dentro tiene cuitas por todos lados. Tiene abiertos muchos frentes. Ha perdido muchísima credibilidad y confianza de parte de los que votaron por él, y más aún de los que no lo hicieron. En economía la cosa va de mal en peor; en seguridad, más peor que mal. El caso Ayotzinapa tiene crucificado al régimen.

La deuda externa de México es enorme. El costo financiero del endeudamiento total del sector público mexicano implicó un gasto sin precedente de 407 mil 893.6 millones de pesos durante 2015, el cual tuvo un incremento anual de 14.8 por ciento en términos reales, indica el Informe sobre las finanzas públicas y la deuda, al cuarto trimestre del año pasado.

De seguir por ese camino, México acabará el sexenio superendeudado, por más que el gobierno quiera dorarle la píldora a los mexicanos. Y aún falta mucho para que termine el sexenio. La riqueza petrolera ya está pasando a manos extranjeras. Al final de la administración tendremos que importar petróleo, gasolina y diesel, y comprar energía eléctrica a Estados Unidos.

Las proyecciones de la economía por parte del encargado que despacha en Hacienda no han dado una; todas han sido erráticas. Por eso su carrera a Los Pinos está virtualmente cancelada. Las cosas se complicarán más. Además de la baja de los petroprecios en el mercado internacional y la devaluación a cuentagotas del peso frente al dólar, viene otra recesión global según Citigroup.

Y en cuanto a seguridad, las cosas no han mejorado. Lo de la ‘fuga’ del Chapo es insalvable referente. La violencia de los cárteles sigue campeando en muchos lares del territorio nacional. Mentira que el problema haya disminuido. Los medios venales que obedecen órdenes del amo no publican la verdadera situación que prevalece en el país. México sigue sufriendo de violencia criminal. Pese a ello, a quien tiene a su cargo esa responsabilidad lo andan ‘cilindreando’ para el 2018.

Los precios de los productos básicos y no tan básicos se han triplicado. El poder adquisitivo familiar se ha deteriorado vertiginosamente en lo que va del año. Pero ‘tenemos’ avión de super-ultra-lujo que como el petróleo, ‘es de todos los mexicanos’. Hay dinero, pero para la élite del poder; para que se lo gasten en viajes y en cenas con champañas y caviares como hacen los funcionarios del perdonavidas Virgilio Andrade, por todo lo cual sin duda seguirán anunciándose más recortes al gasto público, para que esa elite no pierda sus privilegios y sus integrantes sigan dándose vida de reyes.

Por otro lado, y por aquello de las dudas, a paso firme se sigue fortaleciendo el gobierno con más y más instalaciones militares en todas las regiones del país, no vaya a ser el diablo como dijo el Papa. A esto responde la compra de tanto armamento militar que sigue realizando el gobierno federal dizque para modernizar el equipo castrense. Pero el trasfondo es en prevención a cualquier levantamiento subversivo que pudiera darse por inconformidades sociales.

El malestar va creciendo en prácticamente todo el país. Y en el colmo del cinismo, el alto mando del país protegiendo a prístas corruptos y desfalcadores del erario, mostrando a los cuatro vientos que son parte de la misma mafia del poder como lo señala Andrés Manuel López Obrador. Ya empieza a generalizarse el clamor: Deben iniciarse los trámites y pedir ayuda a organismos internacionales para que el saqueo al país cese. Una supuesta vía es la ONU.

En México debe crearse un Frente Defensor de Derechos Humanos verdadero y una Comisión Internacional Anticorrupción eficaz como la que opera en Guatemala que hizo posible derrocar al presidente de ese país, Otto Pérez Molina, por actos de corrupción. Porque como van las cosas, con un gobierno peñanietista que solo ve par su santo, y con su afán de entregar nuestros recursos a los intereses extranjeros, el país va camino a la total dependencia.

Si no se toman medidas México acabará en ruinas y siendo una estrella más, no del canal de las estrellas que ya lo es, sino del gobierno de Estados Unidos y de otros como el de España en donde los altos mandos del gobierno que encabeza Peña Nieto tienen señalados intereses. Y de las empresas consentidas que trabajan para el gobierno se sabe -dentro y fuera del país- que aportan su gentil ayuda a los patrones que los contratan (Casas en Las Lomas, en Malinalco, en Valle de Bravo)

Con todo y eso, con gran regocijo el mandatario fue a Houston, Texas a celebrar la entrega de gasolinas mexicana a los proveedores de combustible de los emporios norteamericanos, señalando Peña Nieto que “México y Estados Unidos deben integrarse más para lograr hacer de Norteamérica la región más competitiva del mundo”. Entreguismo puro. Neoliberalismo vil. Muy pronto, del pobre Pemex no quedará ni el recuerdo.

En el país seguirán las desigualdades, la justicia continuará siendo de contentillo: la ayuda jurídica, para los amigos, la ley a secas para los demás. Hay más de 14 mil mexicanos detenidos y procesados en el extranjero -muchos clamando su inocencia y otros por no haberles respetado el debido proceso-, que ya quisieran tener a su disposición como bufete jurídico al propio gobierno federal como fue el caso del ex gobernador coahuilense.

Ese es el México negro que tiene hartos a los mexicanos. ¿Qué hacer para salvarlo de las garras del priísmo? es la pregunta.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

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