Cuba seguirá a la expectativa

PAULINO CÁRDENAS

Es obvio que el gobierno de Cuba ha tomado las cosas con reserva. El hecho de que Barack Obama haya ido a La Habana a reunirse con el presidente Raúl Castro Ruz, para la inteligencia cubana es cosa de ver con lupa lo que viene. Hubo signos en esa visita que tiene diversas lecturas. Una es que no hubo reunión con el líder de la Revolución Cubana. Cierto que la Casa Blanca lo había señalado: “No contemplamos una reunión con Fidel Castro en este viaje”.

Empero, se notó el resquemor por parte del presidente cubano que no quiso que Obama lo abrazara ya que al momento de hacerlo le prendió con la mano para impedírselo y el menudo Raúl logró levantar ambos brazos, el del visitante y el propio, como mero gesto de cordialidad. Obama siempre sonriente y hasta jocoso. Raúl Castro serio, dejando asomar de repente una leve sonrisa.

Incluso durante la guardia de honor en la Plaza de la Revolución Obama pidió una foto en donde al fondo se veía el rostro dibujado del ‘Che’ Guevara, pero poco convenció a los cubanos de la vieja guardia. Sobre los discursos, baste señalar una reflexión que el propio Obama expresó: “Podemos estar en desacuerdo en algo hoy, pero quizás podemos estar de acuerdo mañana”.

Ese repentino amor fraterno parece no ser amor del bueno dirían los viejos castristas que lucharon por la emancipación de su país que estaba en las garras estadounidenses ocupándolo muchas veces como prostíbulo ocasional, en una revolución encabezada por Fidel Castro Ruz, Ernesto ‘Che’ Guevara, Camilo Cienfuegos, Juan Almeida y Huber Matos entre otros de los héroes patrios.

Aquel triunfo logró derrocar al dictador Fulgencio Batista después de la lucha armada en la Sierra Maestra que duró seis años, del 26 de julio de 1953 al 1 de enero de enero de 1959, cuando se decretó la victoria. Cabe recordar que Castro y varios de sus allegados que coincidían con el sueño revolucionario y de emancipación cubana, cuando intentaron tomar el Cuartel Moncada, fueron encarcelados por el gobierno de Batista que había derrocado con un golpe militar a Carlos Prío Socarrás.

Creyendo que lo de ese grupo rebelde había sido efectos de juventud y que era un asunto que olvidarían con el tiempo, el dictador los amnistió 22 meses después. Castro viajó a México en donde conoció al argentino Ernesto ‘Che’ Guevara que estudiaba medicina. Era otro rebelde soñador. Lo invitó a participar en la lucha revolucionaria de Cuba después de largas conversaciones sobre esa posibilidad. En México fueron adiestrados con la ayuda del ex presidente Lázaro Cárdenas del Río.

De las costas del Golfo, por Tuxpan, Veracruz, partió la famosa embarcación ‘Granma’ el 26 de septiembre de 1956 que llevaba a bordo a 82 guerrilleros del ‘Movimiento 26 de Julio’, quienes cambiarían la historia de Cuba. Pero las agresiones a la Revolución Cubana comenzaron por parte del gobierno de Estados Unidos, su principal enemigo, desde antes del triunfo de la Revolución, primero impidiendo el abastecimiento de armas al Ejército Rebelde, y adicionalmente, proporcionando armas y entrenamiento al ejército del dictador.

Cuentan las crónicas que al triunfo de la Revolución Cubana, ya se habían elaborado y frustrados consecuentemente, por la naciente Seguridad del Estado cubana, varios planes de atentado contra Fidel Castro y otros dirigentes revolucionarios. El 15 de abril de 1961, aviones pilotados por exiliados cubanos, bombardearon campos de aviación de Cuba, como preludio el desembarco en Playa Girón, Bahía de Cochinos.

Quien advirtió al gobierno cubano de la invasión fue el periodista argentino Rodolfo Walsh, que logró codificar el mensaje del ejército norteamericano. La invasión fue aplastada en 65 horas por el Ejército Rebelde y las milicias, casi toda la brigada invasora se rindió y fue cambiada posteriormente por alimentos.

En las últimas horas de la invasión, el presidente John F. Kennedy, que había heredado el plan de Dwight Eisenhower, no autorizó la invasión directa a Cuba. La gran razón es que la Cuba del comandante Castro tenía misiles rusos apuntando a sitios estratégicos de la Unión Americana.

En febrero de 1962, Kennedy firmó el decreto del bloqueo económico y comercial a Cuba. Medida que aún sigue vigente y reforzada por leyes norteamericanas como la Ley Torricelli y la Helms-Burton. Desde 1988, la Asamblea General de la ONU ha votado en contra de tal medida condenando el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

Por toda esa historia, larga, sangrienta y dolorosa por la que ha pasado Cuba, es que muchos ven con mucho resquemor a Obama y sobre todo lo que dice acerca del renacimiento de la relación con el gobierno de aquella nación. Es sabido que Raúl Castro es más pragmático que su hermano Fidel, pero aún así.

No se olvida la vieja guardia que los gobiernos norteamericanos quisieron siempre quitar del camino con intentos de asesinato de los principales líderes cubanos empezando por Fidel Castro, por parte de Estados Unidos, organizando agresiones armadas, apoyo al terrorismo contra la isla y acusaciones al gobierno de Cuba de apoyar a movimientos terroristas en América Latina o África.

Por su parte, el gobierno cubano nunca dejó de acusar al gobierno estadounidense de llevar a cabo una incesante política de guerra sucia contra su país. Fue aquel sorpresivo anuncio que se dio a conocer de que ‘pronto’ reanudarían relaciones Estados Unidos y Cuba. Hubo dos mediadores: el Papa Francisco y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper.

Al final Obama dijo que toca a Cuba decidir su destino. De hecho así ha sido desde el 1 de enero de 1959. Los cubanos de la vieja guardia que lucharon por la emancipación de la isla, ven con reserva las cosas. Estarán atentos a ver si de veras hay buena voluntad de parte del gobierno norteamericano, después de 53 años de guerra fría, enemistades y etapas en las que incluso pusieron en peligro la paz en América.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

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