¿Dejan las calles los militares?

PAULINO CÁRDENAS

Resulta un tanto extraño que el titular de Gobernación haya anunciado de pronto un próximo repliegue de fuerzas federales en varios estados ‘que han logrado fortalecer sus instituciones de seguridad’. Ello coincide con una reciente declaración que hizo en el mismo sentido del secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos.

Se cree que la razón de ese ‘repliegue’ es el reclamo que han venido sosteniendo generales y almirantes al jefe supremo de las Fuerzas Armadas en el sentido de que ‘ya va siendo hora’ de que los mandos civiles se apliquen y retomen su papel de la seguridad y no dejarles esa responsabilidad a los militares y marinos, cuyo rol es otro.

Las quejas han sido reiteradas en el sentido de que ni los gobernadores ni los presidentes municipales hacen su trabajo. Incluso los reclamos han alcanzado a los legisladores que ‘con la mano en la cintura’ aprueban propuestas para que se castigue a los militares ‘con todo el rigor de la ley’. Y ellos sentados en sus laureles.

Sin embargo, parece haber una incongruencia en las declaraciones ya que por un lado se anuncia que podría haber un repliegue de militares y que regresen a sus cuarteles, mientras que por otro lado el gobierno federal sigue reforzando militarmente diversos estados cuyos gobernantes así lo requieren.

De hecho, la militarización, lejos de replegarse, se extiende en muchas entidades del país. Más ahora que en el Congreso federal se ‘guisa’ una propuesta para modificar el artículo 29 constitucional con una reglamentación que busca allanar el camino para que el presidente Peña Nieto pueda suspender garantías constitucionales ante riesgos “a la paz pública, la seguridad o una amenaza al Estado”.

En ese sentido, ya el gobernador del estado de México, que impulsó una ley represiva, fue aprobada por los diputados priístas, panistas y perredistas, absteniéndose de hacerlo Morena. Esa nueva legislación llamada ‘ley Atenco’, fue aprobada en sigilo aprovechando las vacaciones de Semana Santa que se avecinaban. Es una ‘ley bala’ que busca criminalizar la protesta social.

Esa ley pretende ir contra las personas, pueblos y organizaciones que defiendan sus tierras, sus territorios, los bienes naturales como el agua y el bosque, la autonomía indígena y los derechos humanos en general, ante las reformas ‘estructurales’ y los megaproyectos que acaban siendo grandes negocios para unos cuantos. (ESCAPARATE marzo 28, 2016 ‘Eruviel ya tiene su ley represiva’’).

Un ejemplo de que se extiende la militarización en el país es el caso de Monterrey en donde hace unos días la Policía Militar tomó la capital de Nuevo León para protegerla de los cárteles del narco y de las bandas criminales del fuero común, en una acción conjunta con las fuerzas civiles. Es un aparente plan piloto a ver cómo funciona, ante el fracaso de los Mandos Únicos al que se resisten muchos gobiernos y municipios.

La petición la hizo El Bronco a la federación. El operativo en Monterrey actuará “en apego a los derechos humanos”; utilizará técnicas de proximidad más que de reacción, aseguró el General Miguel Ángel Patiño Canchola, Comandante de la Cuarta Región Militar.

“Vamos a ver cómo funciona (el plan piloto), éste es un primer paso”, dijo. “Estaremos en toda partes” del estado de Nuevo León: en el municipio de Santa Catarina, Cadereyta, la zona poniente de Monterrey, los límites de Escobedo con García, y el límite de Guadalupe y Juárez forman parte de los “focos rojos”. También tendrán operativos estratégicos de patrullaje con un especial énfasis en el municipio de Agualeguas.

Pero hay muchos estados que requieren ayuda especial con ‘mandos especiales’ por razones de inseguridad, de violencia y de derramamiento de sangre donde sicarios del narco y bandas criminales operan a sus anchas, son, entre otros, Coahuila, Tamaulipas, Durango, Guerrero, Veracruz, Michoacán, Nuevo León, Morelos, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Oaxaca. 

Por ello es que el anuncio hecho por el titular de Gobernación de que pronto podría haber un repliegue de fuerzas federales en varios estados ‘que han logrado fortalecer sus instituciones de seguridad’, para que regresen a sus cuarteles, parece ser solo una declaración para efectos mediáticos y dirigido a los generales y almirantes que ya están hartos de hacerle de policías.

Para los mismo efectos, el secretario de la Defensa Nacional, dijo que fue un error que militares entrara a la lucha contra el narcotráfico, aunque advirtió “que las instituciones armadas del Ejército, Fuerza Aérea Armada estamos apoyando a las autoridades policiacas”. El general admitió que se han cometido errores, y uno de ellos fue cuando el Ejército entró de al combate a las drogas, haciendo un lado a la policía.

Dijo que muchas policías estaban comprometidas con el crimen y se habían corrompido, por lo que al hacer un lado a las policías los militares se quedaron con problema que no les correspondía. Otro error, dijo, fue la forma de operar.

“Nos llaman para atender un asunto y somos soldados, preparados para la guerra, nos llevan a enfrentar delincuentes que no son precisamente combatientes, y esa diferencia de capacitación en el Ejército con la no capacitación de estos delincuentes, pues ha hecho que tengamos problemas serios y que hemos ido superando”.

Dijo el general que “otro problema que tuvimos, que considero un error, fue enfrentar a los delincuentes, en horas de día, cuando la gente está en las calles y eso ocasiona que haya muchos inocentes que resultan lastimados, eso lo hemos ido reduciendo”. En fin que para nada se ve cerca que los militares dejen las calles y vuelvan a sus cuarteles.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

 

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