PRI; 87 años de lo mismo

PAULINO CÁRDENAS

Aurelio Nuño, titular de la SEP y presunto ‘prospecto’ para ocupar de manera emergente la presidencia de México si no quedara Luis Videgaray como abanderado del PRI, criticó a Andrés Manuel López Obrador y dijo que lleva 20 años con el mismo discurso. Lo que no dijo es que el PRI lleva 87 años echándole las mismas mentiras a los mexicanos, más las promesas que todavía pretende ofrecerles en el futuro, que es lo que Nuño debería proponer como tema de debate nacional.

Acusó al tabasqueño -quien ‘ahora sí’ aspira llegar a Los Pinos en el 2018-, de no tener argumentos para atacar la reforma educativa, y que solo se dedica a dar evasivas. Sin embargo, la reforma educativa es prácticamente indefendible. Ha sido de hecho un fracaso. Ni es integral, ni hay una política definida con programas innovadores y cuando mucho acabará siendo una reforma administrativa.

Así lo señaló en diciembre pasado el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, quien criticó los alcances de la reforma educativa impulsada por el presidente Peña Nieto. Afirmó que se trata de una reforma que sólo toca aspectos administrativos.

“Tengo mi punto de vista sobre la reforma educativa, es un primer paso pero no es una reforma educativa, hasta este momento es una reforma en la forma de contratación de los profesores y evaluación de ellos, esperamos ver la verdadera reforma educativa pronto. “(Falta ) reformar la educación (..) modelos educativos, contenidos, materias, eso es lo que es una reforma educativa y está por verse. Es el paso que sigue”.

Señaló que la reforma educativa de Peña Nieto avanza entre la oposición de buena parte del magisterio que se concentra principalmente en los estados de Chiapas, Michoacán, Guerrero y Distrito Federal. Y de hecho ese es el status que guarda hasta ahora dicha reforma.

Lo que sucede es que a Aurelio Nuño lo han mandado a provocar a López Obrador. Este, que es un vago de siete suelas en política, lo ha mandado a volar cada vez que intenta buscar bronca con el tabasqueño. “Yo solo debatiría con Carlos Salinas de Gortari”, dijo el por tercera vez presunto candidato presidencial que ahora pretende ir por Morena en la contienda electoral 2018.

De hecho, AMLO es el enemigo a vencer por el partido en el gobierno y por el gobierno mismo. Persisten a su favor las preferencias electorales para la presidencial que se celebrarán a nivel nacional para elegir a quien deba suceder al actual mandatario priísta cuya imagen iba en picada hace menos de un mes.

En popularidad, el presidente Enrique Peña Nieto va en caída libre. Al mandatario federal le sucede igual que al precio internacional del petróleo y lo mismo que al peso frente al dólar que cada vez está más devaluado. Podría ser factor de derrota del PRI, aunque muchos no lo crean.

Sin embargo, para el gobierno priísta todo está ‘bajo control’. Según el discurso oficial el país avanza por el camino correcto y la nación prospera gracias a las reformas que dizque están funcionando, aunque la realidad sea otra muy distinta y eche abajo esa insistente afirmación discursiva que no corresponde a la realidad.

Entre otras cosas, la baja en popularidad del mandatario se ha dado, por negarse al cambios de los dos principales funcionarios de su gabinete que han fallado rotundamente, Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong. Nadie se explica cómo, pese a tan malos resultados, siguen firmes como si de veras fueran indispensables.

A esto hay que agregarle dos causas que tampoco han querido ser apuradas en el Congreso como son las legislaciones no solo para disminuir la corrupción y la impunidad, sino para aplicar sanciones punitivas penales castigando a quienes cometen fechorías al amparo del cargo. Esas no fueron empujadas en el Legislativo como sí lo fueron las reformas ‘estructurales’.

Lo que sí ha ido prosperando hacia la baja son sus niveles con los que comenzó su gestión y que han ido subiendo y bajando a lo largo de los tres años de gobierno, pero que al comenzar el cuarto año de su sexenio esos niveles van en caída libre. De empezar a perder el PRI en elecciones próximas pudiera ser una venganza de la realidad.

Son varios hechos que han ido saliendo a la luz como modus operandi del partido en el gobierno. Una de ellas es la contratación de hackers para atacar a los adversarios políticos, que en esta ocasión se concreta a solo uno: López Obrador. Los demás son ‘pichones’ Ni pintan siquiera en las encuestas.

El PAN por ejemplo que lleva como figura a Margarita Zavala, está perdida de antemano por el marido que tiene y que es quien quiere volver a Los Pinos a mangonear los voluminosos presupuestos. Los del PRI, Videgaray y Osorio Chong, ellos mismos se han encargado de irse borrando de la lista.

De hecho esa campaña de ataques y agresiones contra el tabasqueño ya comenzó desde hace tiempo. Lo de Nuño es a ver si es cola y pega. Es obvio que para el PRI, AMLO es el único enemigo a vencer. Por eso lo provocan y lo quieren sacar de la jugada. Pero les lleva ganado mucho terreno.

Y no es lo mismo tener 20 años de repetir lo mismo según el joven que ya peina canas, que tener 87 años, mas los que pretende acumular el PRI, echando la sarta de mentiras que acostumbra en campañas para luego de ganar, no cumplirlas. Por lo pronto a Nuño y a Héctor Astudillo les esperan días sin huella cuando reaccionen los 1,300 docentes que serán cesados porque no quisieron ser evaluados en Guerrero.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

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