Los votantes tienen la palabra

PAULINO CÁRDENAS  

Este domingo, en 14 estados del país habrá elecciones; en 12 de ellos se elegirá nuevo gobernante. Hay apuestas en el sentido de que el PRI-depredador podría perder en varias de las entidades federativas donde aspira ganar o repetir, no obstante que en estos años en la mayoría de las entidades gobernadas por ese partido ha campeado el narcogobierno.

En estas elecciones quiere seguir imponiendo su ley el PRI incluso con candidatos vinculados al crimen organizado según fuentes bien informadas. Un caso es Tamaulipas que tiene fama de coleccionar gobernantes vinculados con los cárteles. En esa entidad, el candidato priísta a la gubernatura, Baltazar Hinojosa Ochoa, estaría siendo investigado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por un presunto delito de lavado de dinero.

El Departamento de Seguridad Nacional también estaría investigando al priísta y a su familia por inversiones no claras hechas mediante la compra de una empresa a través de una compañía familiar registrada en Panamá por la firma de abogados Mossack & Fonseca.

Pero lo mismo sucede en los estados en donde gobierna el PRI, llámese Veracruz, Durango, Chihuahua, Sinaloa, Hidalgo, Tlaxcala y muchas otras entidades que aunque esta vez no tendrán elecciones, priva en ellos la violencia y la inseguridad como en los estados en donde sí habrá comicios este domingo.

Estos dos factores, junto con la impunidad de la que gozan los mandatarios para hacer negocios al amparo del cargo, es lo que ha resquebrajado la confianza de los ciudadanos en ese partido. La gente está harta de tanto bandolerismo priísta a nivel federal, gobiernos estatales y gobiernos municipales.

Y en cuanto a aspirantes a alcaldías, muchos de los candidatos priístas tienen un negro historial. Un botón de muestra es Rodolfo León Aragón, alias El Chino -apodo que adquirió cuando era jefe de la Policía Judicial Federal- quien aspira ganar la presidencia municipal de Salina Cruz, Oaxaca el próximo domingo, no obstante un pasado que lo liga con el Cártel de Juárez y con el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

El ‘nuevo’ PRI ha tenido como inspiración para gobernar el cinismo. Su idiosincrasia es hacer negocios personales al ampro del cargo, depredar el presupuesto sea federal, estatal o municipal hasta acabar con él, tender redes de colusión con funcionarios y familiares para establecer negocios personales o lavar dinero; a eso es a lo que se dedica la gran mayoría de los gobernantes y alcaldes emanados del PRI.

Para obtener impunidad deben pagar su ‘diezmo’ a sus superiores. La cadena de corruptelas es enorme y muy compleja. En ella participan funcionarios del ejecutivo, legislativo y judicial de los tres niveles de gobierno. Una muestra de ello es lo que sucede en el estado de Veracruz. Ahí el gobernador hace y deshace al estilo de lo que hacía Nerón en la Roma antigua, y nadie le dice nada. Es intocable. Él toca la lira mientras Veracruz arde.

Ni la famosa Auditoría Superior de la Federación le hace mella. La impunidad de que goza es inaudita. Javier Duarte de Ochoa se cagotea de todo y de todos. ¿Por qué? Por la evidente colusión que existe en línea vertical hacia el mando supremo. De ahí proviene el divino manto de la impunidad que lo protege de todo mal, amén. Ese es el PRI-Gobierno; la mafia del poder en pleno, diría López Obrador.

Lo único bueno de todo ese negro panorama es que el titular de la SEP, Aurelio Nuño, ha venido desayudando al PRI. Flaco favor le ha venido haciendo a su partido en vísperas de las elecciones que habrá este domingo en doce entidades federativas para elegir gobernador. Ignora que el conflicto con el magisterio disidente que repudia la reforma educativa ya lo rebasó.

Su estilo irascible, colérico e insensible, junto con su inexperiencia y la soberbia con la que actúa, le ha impedido resolver el galimatías en el que quedó atrapado -aún teniendo como custodio de lujo al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong que ha sido un cero a la izquierda también en ese conflicto-, y no le ha permitido ver el daño que le ha hecho al PRI.

El partido al que pertenece Nuño corre el riesgo de perder en varios de los 12 estados en donde habrá comicios el domingo para elegir gobernador, como son Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas. El conflicto con el magisterio disidente que repudia la reforma educativa lo tiene arrinconado.

Si el PRI tiene tropiezos el domingo y pierde, le atribuirán esas derrotas no a Nuño ni a Osorio, sino a Peña Nieto, por insistir en negarse al diálogo con los maestros de la CNTE lo que tendrá un costo muy alto que pagar ya que ese conflicto, lejos de amainar, irá creciendo día con día. Así pues, que no se diga que Aurelio Nuño no ha estado aportando lo suyo al ‘mal humor’ social.

La ciudadanía que saldrá a emitir su sufragio este domingo no debe olvidar que la mayoría de los gobernantes priístas, y los que aspiran serlo, son cleptómanos -un vocablo que hace referencia a políticos rateros y funcionarios corruptos en extremo- o están vinculados al narco. Como sea, habrá que ver lo que sucede el domingo en las urnas. Mucho dependerá de los votantes. Pero también dependerá de las trampas del PRI.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

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