Anaya empezó a marearse

PAULINO CÁRDENAS

Ricardo Anaya, dirigente del PAN, después de las victorias obtenidas por su partido, -que quiere ignorar que fueron gracias al repudio al PRI y al hartazgo de las corruptelas de sus gobernantes-, ya se apuntó para la grande. Aunque no tiene ni pizca de experiencia como gobernante, cree tener méritos para ser candidato a la Presidencia por encima de Margarita Zavala y de Rafael Moreno Valle. No obstante la euforia que trae, manifestó su temor a Andrés Manuel López Obrador.

Por su parte la esposa del ex presidente Felipe Calderón, tras el triunfo histórico del PAN en siete de las 12 entidades en disputa, también se subió al mismo ladrillo y dijo que “México ya habló” y que todo indica que nadie quiere al PRI. Aprovechó la euforia blanquiazul y olímpicamente se ‘montó’ en ese triunfo en espera a que su partido la unja como su candidata a la Presidencia.

Lo que no sabe Margarita Zavala es que los mexicanos tampoco quieren que ella llegue a Los Pinos porque llevaría bajo sus faldas a un marido que quiere volver a mandar en la casa presidencial, como hizo Martha Sahagún con Vicente Fox quienes gobernaron como ‘pareja presidencial’ y todo acabó siendo un desastre.

Los mexicanos no quieren al PRI, pero tampoco al nefasto Felipe Calderón que dejó una estela de más de 150 mil muertes con ‘su guerra’ contra el narco que administró Genaro García Luna, más como negocio que como otra cosa. Dicen que en una entrevista dijo a un reportero español: “Ojalá gane mi esposa para que yo regrese a Los Vinos… Perdón a Los Pinos…”

El PAN retuvo Puebla con Antonio Gali Fayad, “delfín” del gobernador Rafael Moreno Valle también aspirante a la Presidencia; recuperó Chihuahua con Javier Corral y Aguascalientes con Martín Orozco, que ya había gobernado. Y por primera vez gobernará Veracruz con el virtual ganador de la coalición PAN-PRD Miguel Ángel Yunes; Tamaulipas con Francisco García Cabeza de Vaca, Durango con José Rosas Aispuru y Quintana Roo con Carlos Joaquín.

Al pobre PRD nadie le da méritos, pero en alianza con el PAN se ha convertido en el equivalente al Verde con respecto al PRI, aunque hay diferencias diametrales ya que el PVEM es un testaferro tramposo del partido más tramposo de todos los tiempos. Agustín Basave comandante supremo del perredismo, salió en defensa de su partido y dijo: para que vean que el PRD no está muerto. Y la victoria de Veracruz nadie la puede cuestionar.

Parece obvio que esa misma alianza tendría que repetirse para el 2018 si quisieran sacar al PRI de Los Pinos. Lo difícil va a estar en quién será el abanderado del blanquiazul y del PRD juntos de nueva cuenta. Muchos creen que si Miguel Ángel Yunes Linares promueve meter a la cárcel a otro nefasto como es Javier Duarte de Ochoa, se llevará las orejas y el rabo y le dará varias vueltas al ruedo en aclamación. Y Yunes Linares podría llegar a ser el ‘caballo negro’ del panismo para la Presidencia en el 2018.

Tendría más méritos que ningún otro aspirante si logra encarcelar a Duarte de Ochoa que ha sido uno de los peores gobernadores de la historia priísta a lo largo de sus 87 años de ostentar el poder en Veracruz. También le trae ganas a Fidel Herrera Beltrán, padrino político del actual gobernador.

Pese a toda la campaña sucia y de odio que le echaron encima sin poderle comprobar nada de las injurias y calumnias que le colgaron de pura saliva para tratar de evitar su triunfo, ganó. Y los veracruzanos no son ningunos tontos. Han tenido la paciencia de aguantar a Duarte y a su antecesor, priístas que han hecho suyo los dineros del erario federal y local, haciendo negocios a sus anchas al amparo del cargo con la anuencia de quien manda políticamente en el país.

Pero también los veracruzanos tuvieron la entereza de salir a votar en contra de ese PRI depredador, pese a amenazas telefónicas, atentados contra la sede panista con bombas molotov, la clausura de una obra que se dedicaría a fomentar la cultura en el estado promovida en Boca del Río por el alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez, y la arbitraria detención del senador Fernando Yunes Márquez en Coatzacoalcos. Ambos son hijos del hoy virtual gobernador electo de Veracruz.

Duarte le aplicó al alcalde de Boca del Río una persecución política de tiempo completo y al senador le violó su inmunidad de legislador al ordenar que fuera detenido sin mas ni más en la víspera de las elecciones del domingo. Tuvo que recibir la orden de Bucareli de que no cometiera estupideces violando la regla de oro de los legisladores, porque el que pagaría los platos rotos sería el titular de Gobernación.

Pero volviendo al tema de Ricardo Anaya, dijo en entrevista con Joaquín López Dóriga que hay que cerrarle las puertas a Andrés Manuel López Obrador, dirigente del partido que creó, Morena, “para evitar que llegue el populismo destructor, depredador que representa” el tabasqueño.

Es obvio que le preocupa que AMLO esté a la cabeza en las intenciones de voto para el 2018; es el más conocido en todo el país y les lleva una ventaja muy amplia a aspirantes como Miguel Ángel Osorio Chong del PRI, y Margarita Zavala del PAN, según coinciden varias encuestas que han publicado esa opinión ciudadana.

Es natural que Anaya le tema a López Obrador, no por lo que dice de que es una amenaza para México, sino porque el dirigente del PAN sabe que en el remoto caso que fuera el candidato de su partido para 2018, quedaría muy rezagado en las cifras finales. La verdad es que la euforia de Anaya lo está afectando mentalmente y empieza a tener delirios emanados de su mente loca. Ya empezó a marearse, pues.

Muchos se olvidan que tiene un pasado bastante turbio de cuando fue secretario particular del gobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, donde nunca rindió cuentas claras sobre el manejo de mil millones de pesos del Programa de Acción Comunitaria, entre otras sospechas de corrupción. Pero ese será otro tema.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

 

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