¡Que renuncie Peña Nieto!

PAULINO CÁRDENAS

El clamor empieza a generalizarse en todo el país: ¡Que renuncie Peña Nieto! Si Aurelio “Puño” Mayer, titular de la SEP, y Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, se niegan a renunciar por el conflicto propiciado por el gobierno federal contra la disidencia magisterial, entonces quien tiene que renunciar es él, Peña Nieto. Eso debe ser ¡ya!, antes de que la nación se convulsione y comience una revuelta armada generalizada.

Las rebeliones empezarían en Oaxaca y sin duda seguirían en Chiapas, Guerrero y Michoacán, entre otras entidades federativas. La sociedad, las organizaciones civiles, tendrían que evitar que el Congreso apruebe que el Ejecutivo decrete el estado de excepción en las entidades federativas en conflicto, porque entrarían los militares a resolver las rebeliones y los levantamientos en el país a tiro limpio.

Señala el artículo 86 de la Constitución que el presidente de la República solo es renunciable “por causa grave”, la cual calificaría el Congreso de la Unión, instancia ante la que presentaría su dimisión. Los hechos de Nochixtlán del domingo es suficiente “causa grave” como para que presente su renuncia Peña Nieto.

Si a esos hechos se le suman las desapariciones forzadas, torturas, ejecuciones sumarias del Ejército, y masacres cometidas contra gente inocente en este sexenio, no hay duda de que el mandatario federal priísta debe dejar el cargo antes de que se incendie el país.

El mandatario federal priísta debe entender que los mexicanos están hartos de tanta ineficiencia, ineficacia e indolencia gubernamental. Debe entender que no tiene la capacidad para dirigir al país. Peña debe entender que está rebasado por los hechos.

Debe entender que está rodeado por una bola de ineptos y traidores que lejos de ayudarlo a conducir al país por buen camino, lo están llevando a la ruina. Debe entender que México está en el umbral de una rebelión generalizada contra su gobierno.

Debe entender que no es con políticas dictatoriales contra el magisterio disidente como se acabará el movimiento disidente sino con el dialogo democrático al que se ha resistido.

Los integrantes del Congreso deben entender que lo que deben privilegiar es la paz nacional no proteger sus privilegios; deben entender que México es primero que hacer como que legislan a favor de los mexicanos.

Los legisladores deben evitar que Peña Nieto decrete el estado de excepción que ya fue aprobado recientemente por el Legislativo en caso de que una entidad presente problemas graves como sucede en Oaxaca en donde el gobierno federal ha sido el propiciador de la explosiva situación a la que se ha llegado en esa entidad y en otros estados.

Lo que está sucediendo en Oaxaca está pasando en Chiapas, Guerrero y Michoacán, por su necedad de no querer dialogar, y preferir el uso de la fuerza para aniquilar al movimiento magisterial disidente y a sus protagonistas. Resulta obvio que los hechos del domingo pasado en Asunción Nochixtlán, hubo intenciones criminales claras.

Policías federales y estatales tiraron a matar cuando trataron de desalojar la carretera federal 190 Oaxaca-Puebla. La federación y el estado lo niegan. Pero los maestros que padecieron la embestida armada lo afirman. Y ahí están los ocho muertos -el magisterio asegura que fueron once-, el casi centenar de heridos y un número no determinado de desaparecidos en la refriega del domingo.

Ese argumento de que ‘no saben’ las autoridades de donde provenían las ráfagas que comenzaron a escucharse a lo largo de las 15 horas de refriega en un amplio tramo de esa comunidad, es mentira vil. Los propios maestros aseguran que el tiroteo fue por parte de las fuerzas policiales del gobierno federal y estatal.

La intención fue evidentemente criminal. Esa era la orden. Lo que contó el comisionado de Seguridad, Enrique Galindo, en una entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva, sonó a telenovela, a un cuento chino.

Dijo que ‘desconocidos’ dispararon contra ambos bandos, maestros y policías, y que dada la resistencia de gente infiltrada, la “policía federal intervino con armamento de cargo”. Aseguró que policías federales y estatales ‘fueron emboscados’ por alrededor de 2 mil personas en la comunidad de Asunción Nochixtlán, Oaxaca.

Contó que el numeroso grupo de civiles armados disparó incluso contra helicópteros Black Hawk que habían sido pedidos de refuerzo para responder a la agresión de los supuestos civiles armados.

Si eso es verdad entonces el gobierno de Peña Nieto debería estar seriamente preocupado, porque entonces se estaría tratando de al menos un grupo guerrillero que habría entrado a defender a los maestros, como lo habían prometido el EPR y el EZLN.

Dicen los maestros que los disparos provinieron de las armas de cargo que portaban policías federales y estatales. Señalaron que hay maestros que todavía no aparecen.

Incluso el lunes circularon fotografías de un hallazgo en el que se ven varios cuerpos calcinados que fueron tirados a las afueras de la comunidad en donde se dio el tiroteo que duró horas.

El caso es que la situación del país está a un paso de una revuelta social contra el gobierno federal, que se ha convertido en un gobierno déspota y autoritario. Por ello cunde el clamor en todo el país: !!Que renuncie Peña!!

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

 

 

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