Lo de Nochixtlán “plan perverso”

PAULINO CÁRDENAS

La reforma educativa y las policías federales, estatales y hasta los militares, no podrán acabar con el conflicto, porque la lucha se extiende más allá de la CNTE. Así coincidieron en señalarlo dos líderes populares estrechamente vinculados al conflicto que viven los docentes en rebeldía contra el gobierno federal, Flavio Sosa Villavicencio y Germán Mendoza Nube. Lo de Nochixtlán fue un ‘plan perverso’ trazado por el presidente Peña Nieto y por el gobernador Gabino Cué, dijo Sosa.

Reiteraron lo mismo que los pobladores de Oaxaca: Si sigue insistiendo por el camino de la violencia armada, las comunidades se defenderán, se armarán y lo que sucedió en Nochixtlán se extenderá al resto de los pueblos. Los pobladores sacarán armas, palos y piedras y darán la pelea. El derramamiento de sangre sería inevitable, afirmaron.

El gobierno federal ha fracasado en su afán de querer someter a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y obligarla a que acepte una reforma educativa que para el magisterio disidente no es más que una reforma laboral que les conculca derechos adquiridos desde hace décadas gracias a los gobiernos priístas corruptos y solapadores.

En su acelere, el gobierno federal ha medido mal las cosas. Ha preferido hacer a un lado la vía pacífica y política, y echar mano de los grupos antimotines que llegan con todo a querer disolver manifestaciones, mítines y bloqueos. Un ejemplo de ese mal cálculo fue el caso del tiroteo y la matanza de gente inocente de la comunidad de Nochxtlán, Oaxaca. Fue un crimen de Estado.

Era gente del pueblo que ese domingo 19 de junio vendía, compraba y paseaba en el centro del pueblo. De pronto escucharon tiros y en seguida comenzaron a tocar las campanas de la iglesia y organizarse para ir en auxilio de los maestros de la comunidad que realizaban un bloqueo en la carretera a México.

Corrió la voz de que policías federales y estatales atacaban a balazos a un grupo de docentes para desalojarlos. Los pobladores de Nochixtlán tomaron piedras, palos y vinagre para empapar pañoletas y evitar que los gases lacrimógenos los afectara y corrieron a auxiliar a sus gentes.

De pronto, los grupos antimotines se vieron rodeados por los comuneros y el tiroteo se incrementó, pero los nochixtlecos no se arredraron y los hicieron huir del lugar. No obstante no se retiraron. El tiroteo siguió y duró varias horas, dejando un saldo de decenas de heridos y nueve muertos. Tardó mucho en que llegara el auxilio médico.

En un amplio reportaje de Shaila Rosagel publicado el pasado martes 5 por el portal informativo SinEmbargo, se da cuenta con todo detalle de esos hechos sangrientos que se registraron ese domingo 19 en Nochixtlán, día del artero crimen de Estado.

Dos líderes, Flavio Sosa, miembro de la organización Comuna Oaxaca y Germán Mendoza, representante de la Comisión Política del Frente Popular Revolucionario (FPR,  fueron entrevistados. Aquí, parte de la crónica:

“Era domingo, día de ‘mercado’ y en Nochixtlán, Oaxaca, había pobladores de las comunidades aledañas que bajaron de la sierra a la cabecera municipal para comprar pollos, vender sus guajolotes o abastecerse de chicharrón.

“Había fiesta, como todos los día siete de cada semana, pero había un bloqueo, el de los padres de familia y los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) con una barricada y de pronto el sonido de los balazos reventó el bullicio de la plaza principal y de las compras. Sonaron las campanas de la iglesia y 150 se hicieron miles.

“Las mujeres, muchas esposas de los que se encontraban en la barricada, salieron corriendo: los vecinos, el que vendía raspados, aguas y papas. La mayoría con palos y piedras, agua, vinagre, Coca Cola.

“El pueblo despavorido dispersó el mercado y la población se volcó a la defensa de su gente, de los suyos; del profesor de los hijos, el que todos conocen, el que tiene generaciones dando clases. Del compadre, del esposo y se enfrentaron a la policía estatal y a los elementos de la Gendarmería que llegaron un poco antes de las nueve de la mañana disparando a los maestros que bloqueaban la autopista México-Oaxaca, dice Flavio Sosa Villavicencio, miembro de la organización Comuna Oaxaca.

“Así recordó Flavio Sosa ese día que dejó como saldo del enfrentamiento al menos nueve muertos. Un relato que coincide con el de varios pobladores que fueron testigos y protagonistas de lo que ocurrió ese día.

“La población se unió en torno al magisterio afirmó. La razón es que los maestros son una parte importante en la estructura de comunidades como las de Oaxaca en donde los índices de pobreza superan a la media y donde los principales pilares son: el cura, el médico y el profesor.

“El Gobierno federal perdió de vista esa ecuación el 19 de junio en Nochixtlán e intentó desalojar a los maestros y a los padres de familia de forma violenta, explicó Germán Mendoza Nube, representante de la Comisión Política del Frente Popular Revolucionario (FPR).

“Para Germán Mendoza, un maestro de primaria con más de 35 años de trabajo, el domingo 19 de junio el Gobierno federal quiso darle un golpe certero a la CNTE. Uno del que fuera difícil sobreponerse, pero no contó con que la comunidad saldría a defender a los profesores”.

Como sea, el hecho es que para los mexicanos lo de Nochixtlán es prueba de cómo quiere el gobierno terminar el conflicto del magisterio disidente ante su necedad de preferir la vía de la intolerancia y la violencia, en vez del diálogo franco que debería ser la vía de un gobierno que se jacta de ser democrático pero que renunció a serlo desde hace tiempo.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

 

Anuncios

Comentarios desactivados en Lo de Nochixtlán “plan perverso”

Archivado bajo Lo de Nochixtlán "un plan perverso"

Los comentarios están cerrados.