Javier Duarte de Ochoa en capilla

PAULINO CÁRDENAS 

El gobierno de Costa Rica ha implicado a Javier Duarte de Ochoa, gobernador de Veracruz, en presunto lavado de dinero y posible participación en crimen organizado. Habría estado invirtiendo desde octubre de 2010, cantidades millonarias de recursos ilícitos en negocios inmobiliarios en aquel país, como parte de un “grupo de mexicanos” que han realizado operaciones similares en esa nación.

Las autoridades anicorrupción costarricense reportaron un ingreso y salida en menos de 26 horas a aquel país, cuando Duarte de Ochoa era gobernador electo. El 7 de octubre de 2010 ingresó a las 9 de la noche y se fue al día siguiente a las 11 de la noche, de acuerdo a los registros de la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica.

Aquel viaje ‘relámpago’ de Duarte de Ochoa a Costa Rica en octubre de 2010 llamó a sospecha de las autoridades anticorrupción de aquella nación. Ordenaron indagar a qué fue y qué hizo en tan breve tiempo. En ese entonces, Javier Duarte estaba a menos de 60 días para rendir protesta como gobernador constitucional de Veracruz. Eso abrió una investigación que se ha mantenido en el hermetismo.

El caso del gobernador de Veracruz ha trascendido las fronteras y quizá por eso empezó a filtrarse su nombre en lo que se sospecha podría estar involucrado en Costa Rica y muy probablemente en otros países. Los sospechosistas creen dos cosas: una, que aquel viaje de 2010 habría sido para pactar compromisos con el crimen organizado para el probable lavado de dinero en aquella nación, y dos, que en aquellas fechas el dinero no pertenecía necesariamente a él, sino que muy probablemente eran los ‘ahorritos’ del sexenio de su antecesor.

Dicen los mismos pícaros que ya después, como gobernador en funciones, habría aprendido el caminito para supuestamente seguir haciendo lo mismo por interpósitas personas, pero ya con dinero ‘propio’. No hay que olvidar que fue secretario de Finanzas y Planeación de Gobierno cuando Fidel Herrera Beltrán fue gobernador de Veracruz.

Conforme al reporte de movimientos migratorios del Ministerio de Gobernación y Policía y la Dirección General de Migración y Extranjería que levantó sospecha, fue ese viaje ‘relámpago’ de Javier Duarte de Ochoa, quien aquella vez, siendo todavía gobernador electo,  presentó un pasaporte con número de identificación GD3191030.

Ahí se establece que su ingresó a Costa Rica por el principal aeropuerto internacional Juan Santamaría, fue el 7 de octubre de 2010 a las 9:20 de la noche y salió de ese país al día siguiente a las 11 de la noche en punto. Por el brevísimo periodo de estancia en aquel país, llamó la atención del Ministerio de Gobernación y Policía.

Parte de este aporte informativo ha sido gracias al periodismo de investigación que realizan desde hace tiempo el Diario Extra de Costa Rica, así como desde México, La Jornada Veracruz, con información de fuentes oficiales del Ministerio Público de aquel país, en donde uno de los primeros nombres que salió a relucir en las investigaciones, fue el del ex tesorero del gobierno estatal, Vicente Benítez González.

Existe la creencia que él habría sido el personero que pudo haber iniciado las gestiones de posible lavado de dinero con dinero obviamente de procedencia ilícita, en empresas inmobiliarias, cuando Duarte de Ochoa estaba a menos de 60 días para rendir protesta como gobernador constitucional de Veracruz.

El gobernador electo de esa entidad, Miguel Ángel Yunes Linares, hace no mucho denunció que el diputado local electo del distrito de San Andrés Tuxtla, Veracruz, Vicente Benítez González, es propietario de la empresa Capital Investment Property Services Incorporatedunicada en Miami, en sociedad con su esposa Mariela de los Ángeles Núñez Rodríguez. Ella al parecer es nacida en Costa Rica.

Por lo pronto Yunes Linares mandó gente a Costa Rica a investigar lo que ha trascendido sobre posible lavado de dinero y probables vínculos con el crimen organizado de Duarte de Ochoa en aquel país. Según los primeros datos obtenidos sobre Benítez González, dijo que “tiene una cantidad superior a los mil millones de dólares que se han invertido en bienes inmuebles e inversiones financieras”, explicó en rueda de prensa el gobernador electo.

Sin embargo aseguró que lo que parece claro y concreto por ahora, es que hay indicios que arrojan un desfalco estimado por 100 millones de dólares, solo en la empresa que Benítez tiene en Estados Unidos, al que podría sumarse las propiedades a su nombre y recién descubiertas en Costa Rica.

Sobre Benitez González, comentó que debe iniciarse un proceso en su contra de inmediato, para evitar que el próximo 5 de noviembre tome protesta como diputado local y pueda gozar de un fuero que le permita evadir procesos penales.

De acuerdo con la declaración patrimonial que Benítez González presentó al órgano correspondiente, dijo Yunes, hasta ahora no aparecen inmuebles en el extranjero como se denunció en la televisora costarricense Teletica; únicamente están declarados inmuebles en Xalapa.

El gobernador electo afirmó que por lo pronto denunciaría al diputado local electo ante la justicia de Estados Unidos y también ante la Fiscalía General del Estado de Veracruz, por presunto “enriquecimiento ilícito y los delitos que resulten”.

El gobernador saliente de Veracruz, consciente de las fechorías que ha cometido a lo largo de su mandato, ha hecho circo, maroma y teatro para tratar de ‘blindarse’ él y sus cómplices, de cualquier acto administrativo y penal en su contra. Pero la picardía de los veracruzanos dice que o Duarte huye a Barcelona o acabará en el penal de Pacho Viejo ubicado en Coatepec.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

 

 

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