¿A qué fue Peña a Washington?

PAULINO CÁRDENAS

¿A qué se supone que fue el presidente Enrique Peña Nieto a Washington? Independientemente de lo que comenta el comunicado oficial de que la visita oficial en donde se reunirá con el mandatario norteamericano Barack Obama, que el viaje a la capital estadunidense tiene como principal objetivo consolidar la institucionalización de los mecanismos que conforman la nueva agenda entre México y Estados Unidos, ¿esa visita oficial tiene otros fines? Hay que ver cómo se concatenan fechas con hechos.

Está el cierre, por ejemplo de la carrera presidencial de los dos contendientes que surgieron de las convenciones de los partidos Demócrata y Republicano, en donde quedaron firmes las candidaturas de Hillary Rodham Clinton y de Donald Trump, respectivamente, de cara a las elecciones para la presidencia de los Estados Unidos del martes 8 de noviembre próximo. El tema no es cosa menor. La Casa Blanca quiere saber lo que opina Peña de una y de otro candidato. Pero la verdad en corto.

Se cree que otro tema para el que va a la capital norteamericana es para explicar el adelanto tan anticipado que hizo del ‘destape’ de Luis Videgaray, titular de Hacienda, como su alfil para la sucesión presidencial de 2018, confiando en que con la manga ancha que le dio de nombrar al nuevo dirigente del PRI, el funcionario pudiera hacer el caldo gordo a su gusto, sin que las mafias que hay dentro del partido, que son maquiavélicas y poderosas, no pongan piedras en el camino.

Está además el sorpresivo ‘perdón’ que volvió a pedir por el tema de la ‘Casa Blanca’, que en apariencia ya había sido superado por él y su esposa, pero que sin duda encierra algo más que un mea culpa y arrepentimiento en el que nadie cree. Es evidente que hay cosas mucho peores que han agraviado al pueblo mexicano por parte de su gobierno, marcado por la corrupción y el abuso de poder, además de soslayarle a la camada de ratas priístas depredar a su gusto los recursos públicos haciendo negocios al amparo del cargo, cobijados por la impunidad, en lugar de gobernar.

Estará también el tema de la cómo se ha ido repartiendo el pastel de la reforma energética, con la enorme manga ancha que tienen ahora los grandes emporios petroleros para la explotación y comercialización petrolera a través de las Rondas de licitación, y qué tanto les garantizan los prestanombres de políticos y ex políticos puestos a su servicio, para no tener problemas ulteriores de explotación de nuestros recursos petroleros gracias a las modificaciones a la Constitución y sus leyes reglamentarias en la materia que aprobó el Congreso.

Se argumenta que durante la visita que realizó el presidente Obama a México, en mayo de 2013, ambos mandatarios acordaron el establecimiento de tres mecanismos: Diálogo Económico de Alto Nivel, el Foro Bilateral sobre Educación Superior, Innovación e Investigación y el Consejo Mexicano-Estadounidense para el Emprendimiento y la Innovación.

Se informó que en este encuentro ambos mandatarios revisarán el estado que guardan los distintos temas de la agenda bilateral, incluidos aquellos en materia de energía, cambio climático, competitividad, migración y seguridad. Este último tema será de especial atención. México, como ‘socio’ de EU junto con Canadá, están comprometidos a defender ‘la zona geográfica de Norteamérica’, en la que quedó inserto nuestro país desde que fue suscrita la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN) en marzo de 2005 en Waco, Texas.

El temor de que sigan los atentados terroristas contra EU y sus aliados por parte del Estado Islámico (ISIS) sigue vigente. El estado de emergencia no solo es en Francia después del atentado en Niza que dejó hace unos días al menos 84 muertos y más de 200 heridos. Otras naciones aliadas de EU siguen en estado de alerta.

Todos coinciden en cerrar filas con el gobierno de Washington contra “el terrorismo, el fundamentalismo y el fanatismo”. Toda Europa está en ascuas. Y en Estados Unidos ni se diga. A ello hay sumarle la cadena de matanzas que se han dado en diferentes puntos de la Unión Americana por el indiscriminado uso de armas que son fáciles de adquirir por cualquier ciudadano norteamericano.

Y por si fuera poco, está el asunto del aumento de la penetración de los cárteles mexicanos del narco que han copado con trasiego de drogas decenas de ciudades del vecino país del norte, gracias a las evidentes colusiones que hay entre los capos de la droga de nuestro país con autoridades norteamericanas y mexicanas que facilitan el paso de estupefacientes por aire, mar y tierra.

Y otro tema que sin duda saltará en esa breve visita oficial será lo que opina el presidente Peña Nieto del irrefutable avance popular que sigue sosteniendo Andrés Manuel López Obrador con miras al 2018, quien ha ido aumentando su aceptación en la medida en que la del mandatario mexicano la ha ido perdiendo a cifras históricas cayendo hasta ahora hasta el 20 por ciento su imagen pública.

Hay, pues, mucho más de lo que podrán hablar Barack Obama y el mandatario mexicano en esta visita oficial de pisa y corre que realiza a Washington. Más las instrucciones que resulten para los mandos del Ejército y la Marina, que desde hace no mucho le han empezado a reportar al Comando Norte norteamericano, además de hacer como que cuidan la soberanía nacional, por ordenes de su jefe supremo. ¿Por qué esa subordinación? Ni el Senado lo sabe.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

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