Desmienten a The Guardian, pero…

PAULINO CÁRDENAS 

El diario británico The Guardian publicó un reportaje en donde señala que la primera dama Angélica Rivera Hurtado utiliza un  condominio de lujo en Florida, Estados Unidos, propiedad de una compañía del Grupo Pierdant, “que aspira” a obtener contratos con el gobierno mexicano. La propiedad está valuada en 2.05 millones de dólares y se ubica en Key Biscayne, al sur de Miami Beach. La tirada de Ricardo Pierdant, el dueño, es estar en el área de puertos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT)

La Presidencia desmintió de inmediato la publicación del diario británico. Señala que ‘no tiene sustento’. En el encabezado de la nota del diario británico se afirma que “El hogar de la Primera Dama de México en Florida, es propiedad de un contratista potencial del Gobierno”.

El vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, señaló que es falso que el departamento referido sea el “hogar” de la señora Rivera en Florida.  Ella misma hizo público que en 2005 adquirió una propiedad, distinta a la que refiere la nota, en el mismo edificio, aclaró.

En el desmentido se afirma que el señor Ricardo Pierdant es un contratista “potencial” del Gobierno, ‘sin ofrecer un solo dato, documento, o declaración que lo sustente’. “Es una especulación a todas luces dolosa” dijo la casa presidencial. Aunque señala el comunicado que el reportaje ‘no tiene sustento’ The Guardian da algunos datos que hablan de lo contrario.

La investigación del diario británico revela “una relación heterodoxa” entre la primera dama y el Grupo Pierdant, centrada en la Torre Ocean Uno, una lujosa propiedad con alberca y cancha de tenis, dice el medio británico.

Recuerda que Rivera compró en 2005 en ese edificio el departamento 304, de tres habitaciones, cuya existencia reveló en noviembre de 2014, a raíz de que se hizo pública la adquisición de su mansión conocida como La Casa Blanca, en la Ciudad de México.

Ese departamento ahora tiene un valor que ronda los 3.5 millones de dólares, señala la publicación. Sin embargo, dice The Guardian, en aquel momento la señora Rivera no mencionó al Grupo Pierdant, ni a su fundador, Ricardo Pierdant, quien “tiene extensos intereses en negocios” en México y Estados Unidos.

En 2009, Pierdant compró el departamento 404 en el mismo edificio, a través de la compañía Biscayne Ocean Holdings. Al parecer, Pierdant ha permitido a Rivera usar también ese segundo departamento, dejando que en la práctica se conviertan en una sola propiedad, dice The Guardian.

La nota tomó en plenas vacaciones a Peña Nieto y a su esposa Angélica Rivera, que estuvieron primero en Mazatlán en el complejo turístico Estrella del Mar y luego volaron a Los Cabos. Están hospedados en el hotel Hilton donde hay desplegado equipos de seguridad del Estado Mayor. En la plataforma del aeropuerto permanece estacionado un avión Gulfstream III de la Fuerza Aérea Mexicana.

Pues desde allá ordenó a Eduardo Sánchez que desmintiera a The Guardian. No obstante, la nota del diario británico causó escozor en México. Hasta se creyó que Peña Nieto pondría otra vez a explicar lo inexplicable en la televisión a la primera dama como sucedió con la nota de la residencia aledaña a la Casa Blanca que formó parte del reportaje de la investigación que habían hecho Daniel Lizárraga, Rafael Cabrera, Irving Huerta y Sebastián Barragán para el sitio de Carmen Aristegui.

Pese al desmentido de la Presidencia de México a The Guardian, se cree que el diario británico podría sacar otra nota con más detalles sobre el otro condominio de la primera dama de México en Florida, propiedad de un contratista “potencial” del Gobierno mexicano. Habrá que ver si de veras Pierdant ha permitido a Angélica Rivera usar también ese segundo departamento, dejando que en la práctica se conviertan en una sola propiedad, como afirma el medio británico.

Eso sería otro ‘conflicto de interés como le llaman ahora a la corrupción oficial. Y resultaría obvio que, si así fuera, la esposa del presidente Peña Nieto, conocida en el medio artístico como La Gaviota, estaría de nueva cuenta metida en problemas y a ver si Peña Nieto no la pone otra vez a explicar lo inexplicable en la televisión.

Recuerda Jenaro Villamil, colaborador del semanario Proceso, que no ha transcurrido ni un mes desde que el 18 de julio pasado Enrique Peña Nieto pidió “perdón” por los “errores” de mala percepción frente al escándalo de la ‘Casa Blanca’, cuando la primera dama parece estar envuelta en otra trama que presume un conflicto de interés entre el gobierno federal y el empresario Ricardo Pierdant, posible licitante en el área de puertos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

No en balde, la primera llamada de “regaño” proveniente de Los Pinos ayer por la mañana, señala el reportero, fue para Gerardo Ruiz Esparza, titular de la dependencia encargada de los contratos y licitaciones en puertos, aeropuertos, carreteras y todos los jugosos negocios de infraestructura del sexenio.

Ruiz Esparza invitó a Ricardo Pierdant, junto con Juan Armando Hinojosa, de Grupo HIGA; Olegario Vázquez, de Prodemex, y el director de Puertos de la SCT,  Guillermo Ruiz de Teresa, a giras para presumirles proyectos de licitaciones de puertos en Altamira y Tuxpan, según consignaron columnas de negocios en su momento.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

 

 

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