Cambios, diálogo y viaje

PAULINO CÁRDENAS

El presidente Peña Nieto decidió cambiar el formato tradicional del informe de gobierno, y esta vez, el 2 de septiembre, en lugar de su mensaje a la nación, sostendrá un diálogo con 300 personas a puerta cerrada en Palacio Nacional al estilo norteamericano de “townhall”.

En la víspera habría dado a conocer los nombres de los que se van del gabinete, para al día siguiente volar a China a participar en la Cumbre del G20. Hay expectación por saber de esos cambios. La apuesta fuerte es que Luis Videgaray se queda y que Migue Ángel Osorio Chong se va.

El Cuarto Informe de gobierno del presidente Peña Nieto será radicalmente distinto esta vez. El formato cambia. Primero cumplirá con el protocolo de la entrega de su informe a la Cámara de Diputados el próximo 1 de diciembre.

Y optó porque al día siguiente sostenga un diálogo al estilo norteamericano “townhall”, con 300 personas pero a puerta cerrada, en Palacio Nacional. No habrá invitados especiales como empresarios, diplomáticos, académicos, representantes de la sociedad civil o jerarcas religiosos, ni prensa.

Va a ser transmitido a través de Internet por el Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie) a partir de las nueve de la noche del viernes 2 de septiembre.

La esencia del nuevo formato es copiado de la Coparmex con su campaña ‘Contemos también lo bueno’, con lo que quiere resaltar que su gobierno también tiene cosas buenas que contar.

Hay un desenfrenado afán de echarle tierra a su mal gobierno que apenas acaba de cruzar la mitad de su administración, pero que ha estado envuelto en el escándalo por los abusos, corrupción e impunidad que ha prevalecido.

Según el ‘innovador’ formato, el propio mandatario priísta entrevista a diferentes personas, que, por tratarse de su investidura y su presencia, obviamente hablarán bonito del gobierno.

Pero acaban siendo muy poco convincentes. Tendrán el mismo corte y credibilidad que las campañas que hace su gobierno para Prospera o para la Cruzada Nacional contra el Hambre.

Él sabe mejor que nadie que no es cambiándole el formato a su cuarto informe lo que hará que los mexicanos piensen distinto de su gobierno. Han sido muchos los agravios que han sufrido los sectores de la sociedad desde que Peña Nieto llegó al poder.

Con ese nuevo formato el mandatario federal recibirá más críticas que elogios, ya que con el pretexto de ‘innovar’, lo que en realidad hace es esconder la negra realidad de su administración.

Si no cambiara el formato estaría obligado a hablar de las violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad que se han cometido a lo largo de su sexenio, hechos que le han dado la vuelta al mundo.

Ya se habla de que esto, junto con la violencia policial, los abusos militares, la corrupción y la impunidad, lo pueden poner en el banquillo de los acusados en la Corte Penal Internacional.

Esto podría ser antes de que termine su administración. Parece que ya están listos los expedientes para enviarlos a La Haya. Esto lo tiene nervioso. Y si invitara prensa a su cuarto informe la nota sería por ahí.

Por eso prefiere no arriesgarse, aunque se vea como una aberración el que haya optado por cambiar el formato con entrevistas en las que nadie creerá, excepto él y sus ‘asesores’ de imagen.

Quizá lo más interesante será -como hay rumores crecientes- el asunto de los cambios en el gabinete, que Peña Nieto pudiera anunciar en la víspera de la entrega formal de su cuarto informe a la Cámara de Diputados.

¿Quiénes saldrían y quiénes entrarían a formar parte del gabinete legal y ampliado? Se especula con nombres que podrían dar señales para el 2018 dentro del priísmo.

Además de los dos alfiles de Peña Nieto, Luis Videgaray y Osorio Chong, habrá sustituto para cualquier de los dos en caso de que su jefe decida deshacerse de alguno de ellos. Un candidato para Hacienda sería José Antonio Meade y para Gobernación habría varios candidatos.

Uno de ellos sería el amigo y compadre de Peña, Luis Enrique Miranda Nava, subsecretario de Gobernación. Otro relevo de Osorio podría ser Aurelio Nuño. Pero se dice que Meade también sería una opción.

Es el único cargo que le falta ocupar. Ya fue titular de Hacienda, secretario de Relaciones Exteriores y de Desarrollo Social. Solo le falta Gobernación.

En fin, que desatada la especulación, esos son los cargos en los que está centrada la expectación. Habrá que ver las decisiones que tome Peña Nieto. No falta mucho para saberlo.

paulinocardenas.wordpress.com

@Paulinocomenta

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