Archivo de la etiqueta: reproches

Está harta la clase trabajadora

PAULINO CÁRDENAS 

La clase trabajadora harta e indignada le mandó un mensaje muy claro al PAN y al PRI el pasado martes durante el desfile del Día del Trabajo, donde los sindicatos independientes arremetieron contra esos dos partidos ‘porque han quebrantado la nación’ por lo que ‘hay que cobrarles la factura’ y ‘vetar a sus candidatos’ en la contienda electoral que se avecina. Esa conmemoración se convirtió en  un foro de crítica abierta por las promesas incumplidas de los mandatarios cuyos partidos han ostentado el mando federal.

A lo largo de la marcha se escucharon y se vieron fuertes epítetos que fueron desde lo más ingenioso hasta lo más punzante. ‘Di no a la Mota’ decía uno, ‘No votes por Peña, quiere quitarle el águila a la bandera y ponerle una gaviota’ decía otra consigna o ‘No regales tu voto al PRI-AN’, mientras que los desplazados de la línea aérea más antigua portaban pancartas que decían: ‘Los indignados de Mexicana también votamos’; y en una más se leía: ‘última marcha del Día del Trabajo de la era panista’.

Los manifestantes sacaron a relucir el hecho de que Felipe Calderón no ha sido el presidente del empleo, sino “el de la sangre”; del antisindicalismo, el que más obreros pobres o desempleados deja; el que ha intentado imponer una reforma laboral regresiva; el que no resolvió las huelgas mineras; el que puso en la calle a más de 44 mil trabajadores de la compañía Luz y Fuerza del Centro. En síntesis pidieron el voto de castigo el primer domingo de julio para quienes los han empobrecido.

Se vieron muñecos de cartón que representaban las figuras de los aspirantes del PAN, Josefina Vázquez Mota, y del PRI, Enrique Peña Nieto, con leyendas en repudio a sus candidaturas. Otros portaban caretas con el famoso rostro que representa a los indignados del mundo y que usa el grupo Anonymous. Los contingentes, con un mayor número de sindicatos representados esta vez y por tanto más numerosos que en años anteriores, marcharon del Eje Central hasta el Zócalo capitalino.

En algunas pancartas se leía: “Si eres mexicano no permitas que estos partidos sigan saqueando a México: PAN-PRI”, “Josefina y Enrique, sinónimos de corrupción”. Por aquello de que este sería el último primero de mayo de los gobiernos panistas, los trabajadores independientes acuñaron una nueva consigna “¡Ya se van, ya se van, y no volverán!”

Fue pues una fiesta de alarido, de repudio y de reclamo de décadas de olvido y de abusos contra la clase trabajadora, que a cuentagotas y con eventuales actos de violencia han logrado diversas prerrogativas que el sistema autoritario priísta y la indolencia panista, no sólo las han frenado sino en muchas ocasiones pisoteado, por lo que las calles de la ciudad capital de nuestro país escucharon por varias horas las protestas que parecieron volverse el prólogo que podría marcar un derrotero diferente para México el primero de julio.

Además de los gremios de los electricistas disidentes, del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, participaron organizaciones campesinas y sociales. Ahí, en medio de rechiflas hacia el régimen calderonista, se llamó a conformar una nueva central de trabajadores, que permita revertir la política antilaboral del panismo, y se anunció que se organizará un “IFE alterno”, porque “ya se cocina otro fraude”.

En esa conmemoración del Día del Trabajo estuvieron miles de trabajadores no sólo de quienes integran las listas de los indecisos, sino de los que de plano están dispuestos a anular su voto el 1 de julio próximo. Ellos y sus familias, junto con otros muchos que no siendo de ese gremio están igual o peor de decepcionados, como son las familias de las zonas rurales que viven en la pobreza, más los que sobreviven en la total desesperanza olvidados por el gobierno, hacen una sumatoria de millones en todo el país.

Esos son los que podrían lograr una revolución electoral si es que deciden, en lugar de abstenerse o anular su sufragio, darle su voto a quien no sólo prometa sino a quien garantice cómo va a combatir la corrupción, impedir la devastación de bosques, castigar ejemplarmente los abusos de las fuerzas de seguridad, cambiar radicalmente la estrategia de guerra contra las mafias, fijarle límites al poder, supervisar las tareas legislativas y judiciales, castigar el desvío de recursos públicos, conjurar el monopolio de la partidocracia, y recuperar los índices de ingreso y de desarrollo del país.

La marcha de los trabajadores indignados del pasado martes en la capital del país fue sin duda un aviso para los candidatos que creen que podrían ganar sólo con el voto duro, sus mañas y sus trampas. Fue –mucho ojo–, una especie de última llamada. La clase trabajadora está harta. Igual que millones de mexicanos. Y al parecer ningún aspirante ha reparado en ello.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

Comentarios desactivados en Está harta la clase trabajadora

Archivado bajo está harta la clase trabajadora

¿Verdad real o legal?

 PAULINO CÁRDENAS

Desde hace un tiempo, a propósito de la verdad real y la verdad legal, el presidente Felipe Calderón anda con la cantaleta de cuestionar al Poder Judicial de la Federación en torno a esos dos conceptos sobre el que ni los estudiosos se ponen de acuerdo. Las críticas que ha hecho a los jueces le han valido la réplica no sólo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sino también del Consejo de la Judicatura Federal ya que el mandatario panista ha venido pidiéndole a los ministros, magistrados y jueces que sea la verdad real la que prevalezca sobre la verdad legal o formal, en el momento de emitir sus sentencias contra los supuestos delincuentes que les toca juzgar.

¿Por qué ha venido insistiendo en el tema queriendo ver la paja en el ojo ajeno? Porque hay un hecho del cual obviamente ya se percató, que es considerado por los especialistas en materia jurídica y de derecho penal como un problema primario, de que el Ministerio Público, que depende del poder Ejecutivo, muestra serios problemas de ineficiencia en la integración de sus averiguaciones previas, por lo que las acusaciones contra presuntos culpables suelen ser desechadas por los jueces, por ser jurídicamente inconsistentes.

No obstante, aprovechando la cuestionada fama que tiene el poder Judicial, Calderón busca echarle la bolita a los juzgadores. Los culpa de que ‘uno los agarra y los agarra y ellos los sueltan y los sueltan’, en tanto el Consejo de la Judicatura le acaba de revirar diciéndole que el problema está en la ineficiencia del Ministerio Público que no integra debidamente sus acusaciones.

Exige a los jueces que ordenen las detenciones y se procese a los presuntos culpables, aunque no haya pruebas suficientes o a pesar de que éstas hayan sido obtenidas ilegalmente o que las acusaciones sean apoyadas con testigos falsos. Al menos esa es la ‘percepción’ que queda en el ánimo de la gente y sobre todo de los profesionales y estudiosos del derecho, respecto de lo que esperaría según su óptica sobre este particular, como lo ha venido diciendo desde hace semanas en foros, entrevistas y declaraciones.

Cierto es que de un lado y de otro hay constancia de que las leyes se manipulan y la justicia es lo último que se toma en cuenta a lo hora de sentenciar en México a un presunto culpable. Ha habido supuestos delincuentes que son acusados y sentenciados aún con pruebas insuficientes o conseguidas ilegalmente. Ahí está el caso presentado justamente de un ‘Presunto Culpable’ que se documentó con voz e imágenes, en el que un Ministerio Público, con testimonios falsos de policías judiciales corruptos y un testigo perjuro, pretendió condenar a un inocente.

O están los casos judiciales que el Ejecutivo ha querido politizar para exhibir a políticos del PRD o del PRI,  como sucedió con el del famoso ‘Michoacanazo’, el de Jorge Hank Rhon o el de Greg Sánchez, que han dejado en ridículo a las procuradurías General de la República y las generales de justicia de los estados, por querer demostrar su culpabilidad como supuestos criminales mediante pruebas insuficientes u obtenidas ilícitamente, por lo que acaban siendo liberados ‘por tecnicismos’ como lo ha reclamado Calderón.

Esos errores –producto de ineficiencias o corruptelas, vaya usted a saber– ha desesperado al jefe del Ejecutivo y por eso ha arremetido contra el poder Judicial. Calderón hizo una crítica contra los jueces aprovechando el foro de la reunión que sostuvo el 23 de junio pasado con el poeta Javier Sicilia en el alcázar del Castillo de Chapultepec y a los pocos días el ministro Juan Silva Meza, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, asistió a Los Pinos y le pidió que si tenía pruebas de sus afirmaciones, que las presentara.

Y esta semana, al volver con sus señalamientos acusatorios contra los juzgadores, el Consejo de la Judicatura de la Federación le respondió al mandatario panista: “Cuestionar el trabajo de los jueces, sin fundamento, por consigna y más aún, sin pruebas, atenta contra la estabilidad nacional”. ¡Tómala!  Otro frente más que se abre el mandatario panista por ser exasperado e impositivo, tanto que desde Los Pinos quiere mandar en el Poder Judicial. Y por lo que se ve esa brecha seguirá ensanchándose porque este Poder no se va a dejar.

En México es común que en el desarrollo de un juicio acabe imperando la injusticia lo que, junto con las corruptelas y tráfico de influencias o ineficiencias que hay en medio,  da como resultado la impunidad, aunque hay los rarísimos casos en los que la ley de veras es ciega y las sentencias se aplican ciñéndose a lo justo y vedadero. Por ello es que nuestras cárceles están llenas de gente inocente y muchos criminales andan sueltos caminando libres por las calles. Verdad real o verdad legal, las injusticias con las que se aplica le ley en nuestro país han sido muchas, miles, acaso millones.

pcardenascruz@yahoo.com.mx

Comentarios desactivados en ¿Verdad real o legal?

Archivado bajo Entre la verdad real y la legal